Chacas recuerda a su ángel: el padre Ugo de Censi, quien partió hace dos años

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El sacerdote italiano forma parte de la historia del pueblo de la sierra de Áncash

A dos años de su partida, Chacas recuerda a su ángel: el padre Ugo de Censi. El extinto sacerdote italiano forma parte de la historia de este pueblo ancashino. Foto: Cortesía Gonzalo Horna

A dos años de su partida, Chacas recuerda a su ángel: el padre Ugo de Censi. El extinto sacerdote italiano forma parte de la historia de este pueblo ancashino.

Ni siquiera la pandemia por el nuevo coronavirus (covid-19) ha sido obstáculo para que pobladores del distrito de Chacas, provincia de Asunción, en la sierra de Áncash, participen con eterna gratitud en una misa celebrada en memoria del párroco itialiano Ugo de Censi, a dos años de su fallecimiento. 
Y es que el religioso literalmente le cambió la vida a esta población. No en vano ahora lo llaman el “ángel de la caridad”, en mérito a una vida dedicada a su fe, pero de la mano de una gran actividad social y de apoyo a los más necesitados.
La misa en recuerdo de Ugo de Censi se ofició esta mañana en la plaza mayor de Chacas. La organización estuvo a cargo del padre Luca Bergamaschi, párroco de la provincia de Asunción. En tanto, la homilía fue celebrada por el obispo Ivo Baldi.
Aunque la liturgia fue transmitida por Facebook Live por la municipalidad de Asunción, algunos fieles acudieron hasta el Santuario de Chacas para participar presencialmente del acto.
Con mascarillas y manteniendo la distancia, los fieles llevaban banderas blancas y claveles con los que recordaron al italiano. De rodillas elevaron oraciones por su eterno descanso, más de un anciano derramó lágrimas al recordar a aquel hombre que los ayudó en su juventud.
En el 2018, tras 42 años como párroco de Chacas, Ugo de Censi falleció en Lima a los 94 años. Sus exequias se prolongaron por seis días y tanto fue su amor hacia Chacas, que fue sepultado a los pies del retablo mayor de Chacas el 8 de diciembre.

Su obra perdura

Transcurría 1967 cuando De Censi decidió fundar la operación Mato Grosso, el nombre de una región del país brasileño en donde empezó a tener sus primeros contactos con la necesidad humana. A inicios de la década de 1970 los misioneros de esta fundación comenzaron a ser enviados a las zonas altoandinas de Perú.
Su idea era liberar poco a poco a los pueblos alejados no solo de la pobreza espiritual, sino también dar a sus habitantes las herramientas necesarias para que aprendan a trabajar con madera, piedra y textiles; así como brindarles a los niños y jóvenes el acceso a la salud y educación; ya que, lastimosamente, en estas zonas se había convertido en todo un privilegio acceder a estos servicios.
Fue en 1976 que la historia de amor entre el padre Ugo de Censi y el pueblo de Chacas empezó a escribirse. En ese año el sacerdote italiano fue designado a la parroquia de este pueblo de la provincia de Asunción, en la zona del callejón de los Conchucos, a unos 3,360 metros sobre el nivel del mar.
Cuando Ugo de Censi llegó a Chacas conoció de cerca la pobreza y la desigualdad, pero encontró la forma de darles batalla.

Tallando vidas

Todo empezó con su deseo de restaurar las piezas que estaban dañadas en la iglesia de Chacas. De Censi vio en los jóvenes y niños de la zona el material humano para esa tarea y decidió fundar un taller de tallado de madera.
Los humildes jóvenes, que difícilmente podían estar en un aula escolar, fueron capacitados en este arte nada menos que por docentes italianos que trajo el sacerdote.
Si bien los jóvenes ya tenían las herramientas para poder subsistir había otro problema que atender: en Chacas, casi nadie se quedaba en su pueblo, porque las oportunidades eran pocas. Es así que nace la cooperativa Familias de Artesanos Don Bosco, fundada por Ugo de Censi.
Desde Chacas, hoy en día se hacen trabajos que tienen gran demanda en Estados Unidos e incluso en algunos países de Europa.
Chacas le debe también a Ugo de Censi la implementación de un hospital, la escuela de guía de turistas, los programas de aprendizaje, casas refugio para mujeres víctimas de violencia.

Su último sueño

En los arenales del distrito de Nuevo Chimbote, provincia del Santa, en julio del 2019 se cumplió el último sueño que tuvo en vida el desaparecido Ugo de Censi, en favor de los niños más pobres.
Un año después de su muerte, se inauguró el imponente local de la denominada “escuela total”, que abrió sus puertas a la educación e inclusión en la invasión Los Constructores.
El objetivo de Ugo de Censi era cubrir la necesidad educativa de los más pobres de Nuevo Chimbote, dado el desordenado crecimiento urbano en el distrito a raíz de las invasiones, que empezaron a gestarse en Chimbote en el 2013, dada la coyuntura política. 
El local educativo tiene la infraestructura y equipamiento similar al de un plantel particular, con talleres útiles para que los estudiantes no solo adquieran conocimientos académicos, sino también pueden salir con habilidades para subsistir.

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