LAS TRES CLAVES QUE LLEVARON A KEIKO FUJIMORI A LA PRESIDENCIA TRAS CUATRO INTENTOS

Tras tres derrotas consecutivas, Keiko Fujimori logró imponerse por un estrecho margen. El debilitamiento del antifujimorismo, el voto del exterior y la demanda de seguridad fueron factores determinantes.

Después de tres intentos fallidos, Keiko Fujimori obtuvo la victoria en la segunda vuelta presidencial de Perú 2026 con el 50,135 % de los votos válidos, según el escrutinio al 100 % de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). La candidata de Fuerza Popular superó por 49.641 votos a Roberto Sánchez y se perfila para asumir la Presidencia el 28 de julio, tras la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Analistas consultados por BBC News Mundo coinciden en que el resultado respondió a una combinación de factores políticos, sociales y electorales que modificaron el escenario respecto de las tres elecciones anteriores.

Un triunfo construido tras cuatro campañas

La elección de 2026 marcó el cuarto balotaje presidencial disputado por Keiko Fujimori desde 2011. En las tres ocasiones anteriores quedó a escasa distancia de alcanzar la Presidencia, derrotada por coaliciones electorales que, pese a sus diferencias ideológicas, compartían un objetivo común: impedir el retorno del fujimorismo al poder.

Esta vez el escenario fue distinto. Con el conteo concluido, Fujimori alcanzó el 50,135 % de los votos válidos (9.223.396 sufragios), mientras que Roberto Sánchez obtuvo el 49,865 % (9.173.755), una diferencia de apenas 49.641 votos, una de las más estrechas de la historia electoral reciente del Perú.

Primera clave: el debilitamiento del antifujimorismo

Diversos especialistas sostienen que el llamado «antifujimorismo», que fue decisivo en las elecciones de 2011, 2016 y 2021, perdió capacidad de movilización.

El politólogo José Incio, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, señaló a BBC News Mundo que este fenómeno «ya no genera la tracción que generaba» en procesos anteriores.

Los analistas atribuyen este cambio al desgaste político acumulado durante los últimos años, especialmente tras la experiencia del gobierno de Pedro Castillo y la identificación de Roberto Sánchez con esa administración, circunstancia que redujo la capacidad de articular un bloque electoral amplio contra la candidatura de Fujimori.

Segunda clave: el voto exterior inclinó la balanza

Uno de los elementos más determinantes fue el respaldo de los peruanos residentes en el extranjero.

Mientras dentro del territorio nacional Roberto Sánchez obtuvo una ligera ventaja, el voto emitido fuera del país favoreció ampliamente a Keiko Fujimori, quien consiguió alrededor del 63,2 % de los sufragios en el exterior frente al 36,8 % de su rival.

El politólogo Alonso Cárdenas, de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, afirmó a BBC News Mundo que se trata de la primera elección presidencial en la que el voto exterior resulta decisivo para definir al ganador.

Los principales apoyos provinieron de comunidades peruanas radicadas en Estados Unidos, Chile, España, Italia y Argentina, donde históricamente existe un electorado más inclinado hacia opciones políticas de centroderecha.

Tercera clave: la seguridad como eje de campaña

La inseguridad ciudadana ocupó un lugar central durante la campaña electoral.

Keiko Fujimori centró buena parte de su discurso en propuestas de fortalecimiento del orden público, lucha contra el crimen organizado y endurecimiento de las políticas de seguridad.

Entre sus planteamientos figuraron la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad, la construcción de nuevos centros penitenciarios, reformas judiciales y medidas para enfrentar las extorsiones y la criminalidad organizada.

El investigador Ricardo Cuenca, del Instituto de Estudios Peruanos, explicó a BBC News Mundo que el creciente temor frente a la delincuencia convirtió las propuestas de «mano dura» en un elemento atractivo para una parte importante del electorado.

El cansancio con la crisis política también influyó

Los especialistas también identifican un profundo desgaste ciudadano tras varios años de inestabilidad institucional.

En la última década Perú ha tenido ocho presidentes distintos, una sucesión de gobiernos marcada por vacancias, enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso e investigaciones judiciales.

Ese contexto llevó a parte del electorado a privilegiar opciones percibidas como capaces de ofrecer mayor estabilidad política, independientemente de las diferencias ideológicas existentes.

Lo que viene

Con el escrutinio concluido, solo resta la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones para formalizar el triunfo de Keiko Fujimori.

Posteriormente recibirá sus credenciales como presidenta electa antes de asumir el cargo el 28 de julio para el periodo 2026-2031.

El resultado pone fin a una trayectoria de cuatro candidaturas presidenciales consecutivas y abre una nueva etapa política en un país que llega a la transición con un escenario altamente polarizado y con importantes desafíos en materia de gobernabilidad, seguridad y recuperación económica.