PROYECTO ‘CURIA’: LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL QUE APOYA A LOS JUECES PERUANOS

La herramienta desarrollada en la Corte Suprema reúne más de 800 mil resoluciones y busca agilizar la consulta de jurisprudencia. El juez supremo Ulises Yaya Zumaeta explicó sus alcances ante estudiantes de Derecho de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.

El Poder Judicial avanza en la incorporación de inteligencia artificial a la administración de justicia. Uno de sus proyectos es ‘CURIA’, una herramienta tecnológica desarrollada en la Corte Suprema para facilitar la búsqueda y consulta de jurisprudencia y proporcionar información especializada que sirva de apoyo a jueces y operadores jurídicos.

El presidente de la Quinta Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria de la Corte Suprema, Ulises Yaya Zumaeta, presentó las características y avances del proyecto ante aproximadamente treinta estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), durante una jornada realizada en el Salón de Juramentos del Palacio Nacional de Justicia.

La exposición permitió mostrar cómo la inteligencia artificial comienza a incorporarse a determinadas tareas de apoyo dentro del sistema judicial peruano, pero también dejó establecido un principio fundamental: la tecnología puede asistir al magistrado, pero no reemplazar su criterio jurídico ni su responsabilidad al momento de impartir justicia.

Una herramienta creada dentro de la Corte Suprema

‘CURIA’ nació como una iniciativa de innovación tecnológica impulsada por la sala que preside Yaya Zumaeta y se inscribe en el proceso de transformación digital del Poder Judicial.

Su objetivo es facilitar el acceso a jurisprudencia y permitir que la información jurídica relevante pueda ser localizada y consultada con mayor rapidez. En una institución que produce y administra un enorme volumen de resoluciones, la capacidad de encontrar antecedentes y criterios jurisdiccionales constituye una de las áreas en las que las nuevas tecnologías pueden ofrecer un apoyo significativo.

La herramienta no está planteada como un sustituto del trabajo jurídico. Su función es servir como instrumento especializado de consulta para facilitar la búsqueda de información que posteriormente debe ser evaluada por quienes tienen la responsabilidad de resolver los casos.

Más de 800 mil resoluciones disponibles

Uno de los principales componentes del proyecto es un chatbot especializado que cuenta actualmente con más de 800 mil resoluciones incorporadas.

El volumen de documentos disponibles amplía considerablemente el universo de jurisprudencia susceptible de consulta y constituye uno de los elementos centrales de ‘CURIA’.

La incorporación de inteligencia artificial permite abordar esa información mediante mecanismos de búsqueda más ágiles, orientados a localizar resoluciones y antecedentes jurídicos relevantes para el trabajo jurisdiccional.

La dimensión de la base documental resulta especialmente importante porque uno de los desafíos de cualquier sistema judicial no es únicamente producir jurisprudencia, sino conseguir que esa información pueda ser localizada, organizada y utilizada eficientemente.

Inteligencia artificial como apoyo, no como reemplazo

La presentación también puso énfasis en los límites que debe tener la utilización de estas tecnologías dentro del sistema judicial.

Yaya Zumaeta señaló que la inteligencia artificial debe emplearse de manera responsable y como herramienta de apoyo. La decisión judicial continúa correspondiendo al magistrado, quien conserva la responsabilidad de interpretar las normas, evaluar los hechos y aplicar el Derecho en cada caso concreto.

Ese límite adquiere especial importancia cuando la tecnología ingresa en un ámbito particularmente sensible: la administración de justicia.

La capacidad de procesar grandes cantidades de información o encontrar rápidamente jurisprudencia no sustituye elementos esenciales de la función judicial, entre ellos el razonamiento jurídico, la valoración del caso concreto, la responsabilidad del magistrado y la sensibilidad humana.

La innovación, por tanto, aparece como complemento de la función jurisdiccional y no como mecanismo autónomo de decisión.

El desafío de modernizar la justicia

El desarrollo de ‘CURIA’ forma parte de un proceso más amplio de transformación tecnológica dentro del Poder Judicial.

La digitalización puede contribuir a reducir tiempos de búsqueda, facilitar el acceso a información jurídica y ofrecer nuevas herramientas para el trabajo cotidiano de magistrados y servidores judiciales.

Sin embargo, la modernización institucional no depende únicamente de incorporar nuevos sistemas informáticos. También exige establecer criterios sobre su utilización, definir responsabilidades y garantizar que la tecnología se encuentre subordinada a los principios que rigen la administración de justicia.

En ese escenario, herramientas como ‘CURIA’ muestran una aplicación concreta de la inteligencia artificial: organizar y facilitar el acceso a un enorme patrimonio jurisprudencial sin trasladar a la máquina la responsabilidad de decidir.

El mensaje a los futuros abogados

La exposición tuvo también un componente académico. Los asistentes fueron estudiantes de los cursos de Derecho Penal y Derecho Procesal Penal de la UARM, quienes pudieron conocer directamente una de las iniciativas tecnológicas que se desarrollan dentro de la Corte Suprema.

Yaya Zumaeta destacó ante los universitarios la necesidad de formar profesionales con una sólida preparación jurídica, pero también capaces de desenvolverse en un escenario en el que la tecnología tendrá una presencia cada vez mayor.

La transformación digital plantea así un desafío adicional para las nuevas generaciones de abogados: dominar las herramientas tecnológicas sin perder de vista los principios, valores, responsabilidad profesional y vocación de servicio propios del ejercicio del Derecho.

La incorporación de inteligencia artificial a la justicia requerirá profesionales capaces de comprender tanto sus posibilidades como sus límites.

Una Corte Suprema más cercana a las universidades

La presentación de ‘CURIA’ formó parte también de las actividades de apertura institucional del Poder Judicial.

Después de la exposición, los aproximadamente treinta estudiantes realizaron una visita guiada por distintos ambientes de la Corte Suprema. Durante el recorrido conocieron aspectos de la historia y arquitectura del Palacio Nacional de Justicia, así como espacios emblemáticos de la institución.

La actividad permitió complementar la explicación tecnológica con un acercamiento al funcionamiento y significado institucional de la máxima instancia del Poder Judicial.

De esta manera, la jornada combinó tres dimensiones: innovación tecnológica, formación jurídica y acercamiento de la justicia a la comunidad universitaria.

Una base jurisprudencial que seguirá creciendo

Con más de 800 mil resoluciones incorporadas, ‘CURIA’ representa una experiencia concreta de aplicación de inteligencia artificial dentro del sistema judicial peruano.

Su importancia no radica en trasladar decisiones jurisdiccionales a un algoritmo, sino precisamente en lo contrario: utilizar la tecnología para facilitar el acceso a la información que necesita el juez, manteniendo la decisión y la responsabilidad en manos humanas.

Ese principio delimita el alcance del proyecto y, al mismo tiempo, marca uno de los grandes debates que acompañará la expansión de la inteligencia artificial en el Derecho.

Panorama

El proyecto ‘CURIA’ continúa desarrollándose como parte del proceso de transformación digital del Poder Judicial. Su chatbot dispone de más de 800 mil resoluciones y está concebido para agilizar la búsqueda y provisión de jurisprudencia en apoyo de la función jurisdiccional.

La presentación realizada ante los estudiantes de la UARM mostró además que la modernización de la justicia peruana no pasa solamente por incorporar inteligencia artificial, sino por definir cómo debe utilizarse.

El desafío será aprovechar su capacidad para procesar y localizar información sin desdibujar una frontera esencial: la inteligencia artificial puede ayudar a encontrar jurisprudencia y aportar herramientas al análisis, pero la responsabilidad de interpretar la ley y administrar justicia continúa correspondiendo a los jueces.