El opositor pide que la estabilización económica no se traduzca en continuidad chavista y exige una hoja de ruta hacia elecciones con garantías.

Henrique Capriles, dirigente opositor venezolano y hoy parlamentario, afirmó en una entrevista difundida el 22 de enero de 2026 por BBC Mundo que Estados Unidos “tiene sus intereses” y que estos “no necesariamente coinciden” con los de los venezolanos, al referirse al nuevo escenario político abierto tras la salida de Nicolás Maduro del poder, el rol protagónico asumido por Washington y el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). En ese contexto, Capriles sostuvo que la estabilización económica —incluido el ingreso petrolero— debe avanzar en paralelo con garantías institucionales, liberación plena de presos políticos, libertad de prensa y una hoja de ruta hacia elecciones competitivas (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Antecedentes y contexto del hecho
La entrevista se publica en un momento de alta volatilidad política en Venezuela, con un reordenamiento del poder estatal que, de acuerdo con lo descrito en el texto compartido, no ha supuesto todavía una “transición” completa a la democracia. Capriles enmarca el punto de quiebre en la madrugada del 3 de enero de 2026 y lo compara, por su carga histórica, con episodios de crisis nacionales como El Caracazo (1989) y los intentos de golpe de Estado de 1992 (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
En su lectura, la discusión de fondo excede el cambio de nombres en el Ejecutivo: la clave estaría en si el Estado inicia un proceso de reinstitucionalización —separación de poderes, garantías electorales y libertades públicas— o si se consolida un “status quo” con nueva administración, pero sin alternancia (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Declaraciones y posturas de los actores relevantes
Capriles: cautela frente a Washington y prioridad en legitimidad interna. El dirigente sostiene que la participación de EE.UU. en el tablero venezolano es hoy determinante, pero advierte que la legitimidad de un eventual nuevo gobierno “no se impone desde Washington” y debe emanar del voto ciudadano (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). En esa misma línea, rechaza depender de los ciclos políticos estadounidenses y plantea que la oposición debe evitar disputas internas de liderazgo para no quedar marginada en eventuales negociaciones (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Enfoque en economía y derechos. Capriles vincula la gobernabilidad futura con la recuperación del ingreso familiar y la atención del “tejido social”, al tiempo que demanda señales verificables: liberaciones completas de presos políticos, cierre de causas judiciales asociadas y mejoras en libertad de expresión y de prensa como indicadores mínimos de apertura (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Riesgo de continuidad del chavismo sin reforma institucional. En la entrevista, Capriles reconoce que, aunque Maduro ya no está, el chavismo permanece en el poder y el país aún no puede considerarse en transición; su parámetro para medirla sería la reinstitucionalización y la convocatoria de elecciones libres con un árbitro electoral renovado (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Estadísticas, documentos y datos oficiales
Migración. La salida masiva de venezolanos es uno de los marcadores estructurales de la crisis reciente. La Plataforma Regional Interagencial (R4V), coordinada por agencias de la ONU, reporta millones de refugiados y migrantes venezolanos en la región y el mundo, en niveles que se mantienen entre los mayores desplazamientos contemporáneos. ([Yahoo Noticias][1])
Ingreso y salario mínimo. Capriles afirma que el salario mínimo y las pensiones se ubican por debajo de 1 dólar mensual (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). En cobertura económica reciente, Bloomberg Línea ha consignado niveles de salario mínimo en Venezuela que, convertidos a dólares, se sitúan en rangos muy bajos en comparación regional, dependiendo del tipo de cambio y ajustes decretados.
Petróleo y financiamiento estatal. El restablecimiento de ingresos petroleros es presentado por Capriles como condición para recomponer salarios y servicios (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). En los últimos años, el comportamiento de la producción y exportación venezolana ha estado estrechamente vinculado a sanciones, licencias y acuerdos comerciales; Reuters ha reportado datos y tendencias sobre producción y exportaciones venezolanas en distintos periodos, así como el impacto de los marcos de sanciones y autorizaciones. ([unhcr.org][2])
Implicaciones políticas, sociales y económicas
1) Gobernabilidad y negociación. Capriles sostiene que el desenlace político tiende a una negociación y cuestiona que el diálogo sea equivalente a “colaboracionismo”, subrayando que la política democrática requiere interlocución aun en condiciones adversas (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). Esa postura lo coloca en tensión con sectores opositores que exigen estrategias de máxima confrontación o desconocimiento total de las instituciones dominadas por el oficialismo.
2) Legitimidad, justicia y libertades públicas. La agenda planteada por Capriles prioriza condiciones institucionales: independencia judicial, garantías constitucionales, y un sistema electoral confiable. En su argumento, sin separación de poderes la democracia no se reduce al acto de votar, sino que requiere libertad de expresión y ausencia de temor a represalias (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
3) Reconstrucción económica con control y transparencia. La insistencia en que el ingreso petrolero sea “bien administrado” y sin corrupción apunta a un desafío central: traducir recursos en mejoras tangibles (salarios, pensiones, servicios) sin que ello derive en consolidación autoritaria. La experiencia venezolana reciente muestra que los ciclos de renta pueden estabilizar sin necesariamente democratizar, una preocupación que Capriles explicita al advertir contra la idea de “Venezuela como business” (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
4) Riesgos de fragmentación opositora. Capriles advierte que la disputa interna por protagonismo debilita la capacidad de la oposición para incidir en el diseño de la transición y podría dejarla al margen de conversaciones entre Washington y el poder de facto en Caracas (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Próximas acciones, posibles escenarios o consecuencias
Escenario de apertura gradual: avances verificables en liberación plena de presos políticos, reapertura de espacios cívicos y ajustes institucionales (CNE, justicia) que permitan convocar elecciones competitivas en un plazo a definir, con observación y garantías (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Escenario de estabilización sin alternancia: mejora económica parcial apalancada por ingresos petroleros y acuerdos externos, sin reformas políticas equivalentes, con riesgo de prolongación del poder de las figuras actuales y normalización internacional basada en intereses comerciales. En su entrevista, Capriles plantea este riesgo y lo vincula a la necesidad de una “hoja de ruta” explícita hacia la democracia (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario).
Escenario de conflictividad: si no se abren canales de negociación y reinstitucionalización, persiste la polarización y la presión social, con impacto directo en migración, inversión y estabilidad. R4V y agencias asociadas han documentado cómo el deterioro sostenido empuja a nuevos flujos migratorios.
Panorama
Capriles sitúa el debate venezolano en la tensión entre estabilización económica y reconstrucción institucional, y sostiene que el cambio político solo será sostenible si culmina en elecciones libres y en una democracia con separación de poderes, sin dependencia de la política interna de Estados Unidos (según el texto de la entrevista proporcionado por el usuario). Mientras se define la arquitectura del poder tras la salida de Maduro, el alcance real de las reformas, el manejo de los ingresos petroleros y las garantías para la competencia electoral aparecen como los principales indicadores para evaluar si el país avanza hacia una transición democrática o se reconfigura un modelo de continuidad.
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