Segunda vuelta en el CAL: Abanto y Espinoza profundizan diferencias por un gremio en crisis

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A pocos días de la votación, la disputa por el decanato enfrenta dos diagnósticos sobre el deterioro del colegio y dos propuestas distintas para recuperar legitimidad, servicios y autoridad institucional.

El Colegio de Abogados de Lima elegirá a su próximo decano en segunda vuelta el 14 de marzo de 2026, en una contienda entre Humberto Abanto y Delia Espinoza, quienes llegaron a esta etapa tras no superar el 50% en la primera votación. Según los resultados difundidos, Espinoza obtuvo 18.899 votos, equivalentes al 39,1%, mientras que Abanto alcanzó 12.604 votos, el 26,1%. En entrevistas difundidas por La República, ambos candidatos expusieron propuestas para reformar la Caja de Previsión, revisar el sistema ético del gremio y redefinir la posición del CAL frente a la crisis institucional del país.

Balance de la gestión saliente

Ambos postulantes coincidieron en cuestionar la situación actual del CAL, aunque desde enfoques distintos. Abanto calificó la gestión reciente como una de las peores del colegio y criticó el uso del sistema ético para sancionar a voces disidentes, así como el manejo financiero de la Caja de Previsión. Espinoza, por su parte, sostuvo que la administración ha sido deficitaria en servicios, beneficios y retribuciones para los agremiados, en especial en capacitación, salud y bienestar social.

Dos modelos para la defensa gremial

En materia de protección al abogado, Abanto propuso fortalecer de inmediato la defensa gremial, incluyendo una aplicación con “botón de pánico” para asistir a colegiados ante presuntos abusos o maltratos de autoridades. También planteó acuerdos con el Ministerio Público, el Poder Judicial, la Junta Nacional de Justicia y Servir para asegurar trato respetuoso y cumplimiento de plazos. Espinoza presentó como eje una Defensoría del Abogado con atención permanente las 24 horas, orientada a brindar acompañamiento efectivo y exigir una atención adecuada de los abogados en entidades públicas y órganos de justicia.

Ética y control interno

Sobre el Consejo de Ética, Abanto afirmó que el problema principal es su uso represivo y planteó ampliar la estructura del órgano y del Tribunal de Honor para reducir la acumulación de expedientes, aunque reconoció que ello requeriría una reforma estatutaria. Espinoza defendió la autonomía del sistema, pero planteó revisar el reglamento y perfeccionar el procedimiento para hacerlo más eficiente y garantizar una segunda instancia efectiva.

Caja de Previsión y transparencia financiera

La situación de la Caja de Previsión fue uno de los temas centrales. Abanto propuso un convenio con el Fondo Consolidado de Reservas para administrar mejor los recursos previsionales y sostuvo que una amnistía para reactivar a miles de abogados inactivos permitiría equilibrar las cuentas. Espinoza planteó como primera medida un diagnóstico integral acompañado de auditoría, pericia contable y flujo de caja, con reportes trimestrales a los agremiados. También anunció convenios con centros médicos y seguros especializados para ampliar la cobertura de salud.

Rol del CAL en la crisis institucional

En el plano político-institucional, Abanto sostuvo que el CAL debe abrir el debate sobre una reforma del sistema de nombramiento de jueces y fiscales, y cuestionó la alta politización del Ministerio Público y el Poder Judicial. Espinoza enfatizó que el colegio tiene facultad constitucional para proponer proyectos de ley y reformas, y señaló que el gremio debe vigilar la transparencia de los concursos para magistrados y la observancia ética de las instituciones.

“Peces gordos” y deterioro de la imagen del abogado

Consultados sobre la expresión “peces gordos” en la justicia, Abanto rechazó que se use de forma generalizada contra abogados defensores y consideró que puede convertirse en un mecanismo de desprestigio del ejercicio profesional. Espinoza respondió que la frase remite a prácticas de tráfico de influencias y corrupción ya presentes en el debate público, y sostuvo que el gremio no puede ignorar ese problema si busca recuperar legitimidad ante la sociedad.

El cierre de campaña

Como prioridades iniciales, Abanto reiteró que reformaría la defensa gremial y pondría en marcha un programa de apoyo al joven abogado. Espinoza insistió en que empezaría con una auditoría integral para contar con un mapa real de la situación del colegio antes de ejecutar su plan. En sus mensajes finales, ambos pidieron el voto apelando a trayectorias y propuestas distintas: Abanto ofreció un CAL más abierto, menos represivo y más útil; Espinoza pidió confianza en una gestión orientada a la legalidad, institucionalidad y fortalecimiento del gremio.

Panorama

La segunda vuelta del 14 de marzo definirá qué modelo de conducción asumirá el Colegio de Abogados de Lima para el período 2026-2027. La elección enfrenta dos lecturas diferentes sobre la crisis del gremio: una centrada en la defensa gremial y la confrontación con el actual estado de cosas, y otra orientada a la reorganización institucional, la auditoría y la recuperación del prestigio del colegio.

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