El presidente de la Cámara Alta sostiene que la bicameralidad permitirá una segunda revisión de las leyes y ayudará a poner orden en el trabajo del Congreso.

El presidente del Senado y del Congreso, Miguel Torres Morales, de Fuerza Popular, afirmó que el retorno de la bicameralidad debe contribuir a recuperar la estabilidad, la predictibilidad y el orden político que, a su juicio, el país perdió durante los últimos años.
En una entrevista con El Comercio, difundida el 9 de agosto, Torres defendió el papel que tendrá la Cámara Alta como segunda instancia de revisión de las decisiones legislativas y sostuvo que su funcionamiento debería reducir la improvisación en la producción de leyes.
“El Senado tiene la función fundamental de dar estabilidad, seguridad, predictibilidad a la población. En los últimos años, tanto el ciudadano de a pie, las empresas, incluso las instituciones, han reclamado muchísimo por esa inestabilidad y falta de orden. El Senado viene a acompañar ese objetivo, a poner orden y lograr la estabilidad”, señaló.
Una segunda mirada a las leyes
Torres explicó que una de las principales funciones del Senado será revisar los proyectos de ley aprobados previamente por la Cámara de Diputados, además de ejercer control sobre determinadas normas emitidas por el Poder Ejecutivo.
La Cámara Alta tendrá así un papel de revisión y reflexión dentro del nuevo sistema parlamentario. Para Torres, ese filtro adicional debería permitir un análisis más detenido antes de que las decisiones legislativas queden definitivamente aprobadas.
El titular del Senado insistió, además, en que el funcionamiento de la nueva cámara no debería depender únicamente de mayorías numéricas, sino de la capacidad de construir acuerdos políticos.
“Si en el pleno del Senado existiese una votación exactamente igual, el presidente de la Cámara tiene un voto doble. Sin embargo, en política lo ideal no es lograr resultados a través del peso de los votos y menos aún a través de un voto dirimente. Lo ideal en política es tener un acercamiento, un entendimiento, poder compartir una visión y, a partir de ello, llegar a resultados concretos”, expresó.
Torres fue elegido presidente del Senado para el periodo 2026-2027 el pasado 26 de julio, después de una ajustada segunda votación en la que su lista obtuvo 30 votos frente a los 29 alcanzados por la encabezada por Daniel Barragán, de Obras. Hubo, además, un voto viciado.
Por su condición de presidente del Senado, Torres encabeza también el Congreso bicameral durante este primer año legislativo.
Las facultades legislativas serán la primera prueba
El nuevo sistema parlamentario tendrá pronto una prueba importante: el pedido de facultades legislativas que prepara el Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori.
El Ejecutivo anunció que solicitará autorización para legislar durante 120 días en materias vinculadas con seguridad, economía y reforma del Estado. Fujimori adelantó el 7 de agosto que el proyecto podría quedar listo durante la siguiente semana.
El pedido deberá iniciar su recorrido en la Cámara de Diputados y posteriormente pasar al Senado, convirtiéndose en uno de los primeros asuntos relevantes que pondrán a prueba la coordinación entre ambas cámaras.
Torres identificó dos asuntos que considera especialmente urgentes: la inseguridad ciudadana y el fenómeno de El Niño.
“El Perú entero le está pidiendo al Congreso en su integridad, a sus cámaras de Diputados y Senadores que den la talla, que sepan que más allá de ideologías políticas, este es un momento determinante”, manifestó.
Según Torres, la magnitud de los problemas obliga a que las fuerzas políticas sean capaces de alcanzar acuerdos por encima de sus diferencias partidarias.
“Estamos ante una situación de inseguridad crítica que no espera, ante un fenómeno de El Niño que ya llegó y a la que tenemos que hacer frente”, añadió.
Torres descarta que la confrontación sea el camino
El presidente del Senado también se pronunció sobre una eventual confrontación entre el Congreso y el Poder Ejecutivo.
La Constitución mantiene la posibilidad de disolver la Cámara de Diputados después de dos negaciones de cuestiones de confianza. Sin embargo, Torres consideró que ese escenario no debería convertirse nuevamente en una herramienta habitual de la disputa política.
“Se mantiene el sistema que, ante dos negaciones de cuestiones de confianza del Ejecutivo, se podría disolver la Cámara de Diputados. Pero déjame decirte que, por la salud de nuestro país, ese es un supuesto que no deberíamos mirar como una alternativa”, afirmó.
Su posición apunta a que el nuevo Congreso bicameral inaugure una etapa de mayor entendimiento entre poderes, después de años marcados por enfrentamientos entre el Legislativo y el Ejecutivo.
Defiende el salvoconducto a Betssy Chávez
Torres también respaldó la decisión del Gobierno de otorgar un salvoconducto a la expresidenta del Consejo de Ministros Betssy Chávez, quien permanecía desde noviembre de 2025 en la residencia de la Embajada de México en Lima luego de recibir asilo diplomático.
Chávez salió del Perú y llegó a México el 7 de agosto. Ese mismo día, los gobiernos peruano y mexicano anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, interrumpidas desde noviembre de 2025.
Para Torres, independientemente de las discrepancias que puedan existir sobre la decisión mexicana de conceder el asilo, una vez adoptada esa medida correspondía al Estado peruano actuar conforme a sus compromisos internacionales.
“Se podrá cuestionar el asilo, pero se había concedido. Entonces, el salvoconducto es una disposición prácticamente obligatoria que tiene el Estado”, sostuvo.
El presidente del Senado consideró, además, positivo el restablecimiento de las relaciones entre ambos países.
“Seguramente se tendrá que hacer el análisis internacional, se deberá corregir aquellas normas que no terminen siendo tan claras, pero institucionalmente es positivo todo acto que permita el restablecimiento de relaciones, como ha sucedido”, agregó.
El desafío del nuevo Senado
El retorno de la bicameralidad abre una etapa inédita para una generación política acostumbrada durante décadas a un Congreso de una sola cámara. El Senado deberá demostrar en la práctica si esa segunda instancia de revisión logra mejorar la calidad de las leyes y disminuir la volatilidad que ha caracterizado al sistema político peruano.
Para Torres, esa es precisamente la misión que deberá asumir la Cámara Alta: convertirse en un espacio de mayor reflexión, negociación y búsqueda de consensos.
El primer gran examen llegará con el pedido de facultades legislativas del Ejecutivo. Seguridad ciudadana, economía, reforma del Estado y la respuesta frente al fenómeno de El Niño pondrán a prueba no solo la relación entre el Gobierno y el Congreso, sino también la capacidad de coordinación entre diputados y senadores.
A dos semanas de instalado el primer Parlamento bicameral peruano en 34 años, la apuesta de su presidente está planteada: que el Senado no sea simplemente una cámara adicional, sino un contrapeso capaz de aportar el orden, la estabilidad y la predictibilidad que Torres considera indispensables para el país.







