SEGURIDAD, EL NIÑO E INVERSIONES: LA AGENDA DE KEIKO Y RUBIO EN LIMA

El Ejecutivo planteó seis ejes de conversación: fenómeno El Niño, seguridad ciudadana, crimen organizado transnacional, defensa, promoción de inversiones y comercio bilateral. La incorporación del Perú al Escudo de las Américas fue el principal resultado conocido.

La presidenta Keiko Fujimori y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunieron este jueves en Palacio de Gobierno para abordar una agenda de seis puntos definida previamente por el Ejecutivo peruano.

La respuesta frente al fenómeno El Niño, la seguridad ciudadana, la lucha contra el crimen organizado transnacional, la defensa, la promoción de inversiones y el comercio bilateral concentraron la conversación desarrollada en la sala Cáceres, con la participación de integrantes del Gabinete Ministerial.

La reunión cerró la gira sudamericana de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú. Aunque el encuentro abarcó seis grandes asuntos, la incorporación peruana al Escudo de las Américas fue el único resultado concreto anunciado hasta el cierre de esta edición.

Una visita marcada por los 200 años de relaciones

Rubio llegó a Lima alrededor de las 6:30 p. m. del miércoles 9 de septiembre, procedente de Quito. Su avión aterrizó en el Grupo Aéreo N.° 8, base militar contigua al aeropuerto internacional Jorge Chávez, en el Callao.

El funcionario fue recibido por el canciller Carlos Espá y el embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro. No ofreció declaraciones a la prensa.

La jornada oficial del jueves comenzó en el Palacio de Torre Tagle, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde Rubio fue recibido con honores por Espá, quien trabajó durante quince años en la Embajada estadounidense en Lima.

Posteriormente, la delegación se trasladó a Palacio de Gobierno. Fujimori y el canciller esperaron al secretario de Estado en las escalinatas exteriores.

Fue la primera reunión entre la mandataria y Rubio desde que Fujimori asumió la Presidencia y se desarrolló en el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países.

Seguridad ciudadana y crimen organizado

La seguridad ocupó un lugar central en la agenda. El Gobierno peruano enfrenta el avance de organizaciones dedicadas principalmente a la minería ilegal y a la extorsión de comercios, transportistas y empresas mediante amenazas de muerte.

Aunque los niveles de violencia todavía no alcanzan los registrados en otros países de la región, el crecimiento de estas bandas se ha convertido en una de las principales preocupaciones del Ejecutivo.

El canciller Espá señaló que la cooperación con Estados Unidos podría traducirse en un mayor intercambio de información, asistencia en ciberseguridad y respaldo operativo y logístico.

Sin embargo, no se anunciaron cifras, plazos ni recursos específicos destinados a esta cooperación.

Defensa y Escudo de las Américas

El componente de defensa quedó directamente relacionado con el ingreso del Perú al Escudo de las Américas, coalición promovida por el presidente Donald Trump para enfrentar al crimen organizado transnacional y el lavado de activos.

Rubio confirmó la incorporación peruana el martes 8 de septiembre, en una columna publicada en el diario El Comercio al inicio de su gira. En ese texto también calificó al Perú como un “importante aliado extra-OTAN”.

Fujimori ratificó políticamente la adhesión después de la reunión del jueves.

El Escudo de las Américas fue lanzado en marzo de 2026, en Florida, con la participación de trece países y bajo el liderazgo de Estados Unidos. El Perú no intervino en la cumbre fundacional, aunque Fujimori había expresado su intención de incorporarse incluso antes de asumir la Presidencia.

Espá presentó el ingreso como una decisión adoptada soberanamente por los países participantes y no como una imposición estadounidense.

Pese al anuncio, todavía no se conocen los mecanismos operativos de la participación peruana, los recursos que deberá comprometer el país ni las instancias de coordinación que integrará.

Prevención frente al fenómeno El Niño

La cooperación para enfrentar el fenómeno El Niño fue otro de los seis temas anunciados por el Ejecutivo.

El asunto responde a una prioridad nacional relacionada con la prevención de desastres, la protección de infraestructura y la atención de las emergencias que pueden provocar las lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos.

Hasta el cierre de esta edición, ninguna de las partes había informado sobre acuerdos específicos, montos de asistencia o mecanismos de cooperación técnica y financiera vinculados con este eje.

Inversiones y comercio bilateral

La promoción de inversiones y el comercio completaron el componente económico de la reunión.

El antecedente más concreto se produjo dos días antes de la visita. El martes 8 de septiembre, Perú y Estados Unidos suscribieron un memorando de entendimiento sobre inteligencia artificial.

Según la información difundida, el país se compromete a “importar y adoptar tecnología de EE. UU.” y a facilitar actividades comerciales que conecten a proveedores estadounidenses de tecnología vinculada con la inteligencia artificial con entidades públicas y empresas privadas peruanas.

Durante la firma, el embajador Bernie Navarro pidió al Perú “elegir bien” a sus socios tecnológicos. También advirtió que la inteligencia artificial desarrollada y controlada por proveedores extrahemisféricos podría representar una amenaza para la seguridad nacional.

El texto íntegro del memorando no ha sido publicado, por lo que se desconocen sus obligaciones específicas, sus plazos y sus mecanismos de ejecución.

China, el eje transversal de la visita

Los seis temas de la agenda fueron abordados en medio de la competencia entre Washington y Pekín por ampliar su influencia política, económica y tecnológica en América Latina.

En su columna del 8 de septiembre, Rubio cuestionó los proyectos respaldados por el Partido Comunista Chino. Según afirmó, algunas de esas iniciativas pasan por alto los marcos legales peruanos y amenazan la transparencia y la seguridad de los datos.

El secretario de Estado contrapuso ese modelo con la inversión privada estadounidense, a la que describió como abierta y orientada por el mercado.

La Embajada de China en el Perú respondió ese mismo día mediante dos publicaciones en su cuenta de X. En la primera recordó que Pekín aplica unilateralmente una exención de visa para todos los ciudadanos peruanos y cuestionó los controles que enfrentan quienes solicitan una visa para viajar a “cierto país”.

En la segunda, sostuvo que China “nunca ha actuado con cálculos geopolíticos”, que no interfiere en los asuntos internos de otros Estados ni exige a ningún país tomar partido. También remarcó que el hemisferio occidental “no es el patio trasero de nadie” e invitó a fortalecer la Asociación Estratégica Integral entre China y el Perú.

La presencia china en sectores como infraestructura, energía y financiamiento colocó inevitablemente los temas de comercio e inversiones dentro de esa disputa estratégica.

Las posiciones frente al acercamiento

El embajador Navarro afirmó que la visita contribuiría a fortalecer los 200 años de relaciones bilaterales y permitiría avanzar en materias como inversión, seguridad y cooperación.

“Estamos seguros de que la visita será muy provechosa para todos los peruanos”, declaró.

Posteriormente, durante su participación en Expomina Perú 2026, evitó profundizar en la controversia con China.

La internacionalista Berit Knudsen recomendó que el Perú defina objetivos concretos y no se limite a recibir propuestas de Washington.

“Nos tenemos que sentar a escuchar y ver qué es lo que nos ofrecen a cambio”, declaró al diario Ojo.

Por su parte, el internacionalista Francisco Belaunde Matossian consideró necesario precisar el papel que Estados Unidos asumirá dentro de la nueva estrategia de seguridad. Según señaló, varios países de la región han optado por una progresiva “militarización” de la lucha contra el crimen organizado.

Un resultado concreto y varios asuntos pendientes

De los seis ejes anunciados por el Ejecutivo, solamente el relacionado con defensa produjo un resultado formal: la incorporación del Perú al Escudo de las Américas.

En materia tecnológica existe un documento previo, el memorando de entendimiento sobre inteligencia artificial firmado el martes.

Los temas de seguridad ciudadana, fenómeno El Niño, inversiones y comercio bilateral no se tradujeron, hasta el cierre de esta edición, en acuerdos públicos, montos de cooperación o cronogramas de ejecución.

Tampoco se han detallado los alcances de la condición de aliado extra-OTAN mencionada por Rubio ni los mecanismos concretos mediante los cuales el Perú participará en la alianza hemisférica.

Quedan por conocerse las instancias de coordinación, los recursos comprometidos, las responsabilidades de cada país y los plazos de implementación.

Información todavía no confirmada

No ha sido posible confirmar mediante fuentes oficiales una eventual compra de doce aviones de combate F-16 Block 70 por aproximadamente 2.000 millones de dólares, operación mencionada por algunos medios como parte del acercamiento bilateral en materia de defensa.

Tampoco se ha publicado el texto completo del memorando sobre inteligencia artificial ni una relación oficial de los compromisos derivados del encuentro.

Las declaraciones atribuidas a Fujimori después de la reunión proceden de transmisiones periodísticas en directo y no de un comunicado oficial disponible al momento de esta publicación.

Panorama

La reunión entre Keiko Fujimori y Marco Rubio se desarrolló sobre una agenda ambiciosa de seis ejes, pero concluyó con un solo resultado formalmente anunciado: el ingreso del Perú al Escudo de las Américas.

Los otros cinco frentes —El Niño, seguridad ciudadana, crimen organizado, inversiones y comercio— continúan pendientes de acuerdos, recursos y cronogramas públicos.

La visita cerró la gira de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú y confirmó el acercamiento estratégico entre Lima y Washington, en un escenario regional marcado por la creciente competencia de Estados Unidos con China.