Horas después de una reunión de la CANCC, la isla sufrió su sexto apagón nacional de 2026.

Mientras empresarios cubanoestadounidenses reunidos en una residencia frente a la bahía de Biscayne, en Miami, discutían inversiones para una Cuba sin el actual gobierno, la isla se encaminaba a otro apagón nacional. El contraste articula el reportaje de Will Grant, corresponsal de la BBC, publicado en inglés el 2 de octubre y difundido por BBC Mundo el 5 de octubre.
El encuentro fue la cuarta sesión de la Cámara Nacional de Comercio Cubanoamericana (CANCC), presidida por Juan Omar Sixto. Su propósito, explicó el empresario, es preparar al sector privado del exilio para intervenir económicamente después de un cambio político en Cuba. Horas más tarde ocurrió la sexta desconexión nacional del año. El episodio corresponde a agosto, aunque el reportaje se publicó en octubre.
UNA CRISIS QUE PRECEDE AL ÚLTIMO APAGÓN
La desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional se produjo la noche del 2 de agosto, según las comunicaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE). El 18 de septiembre ocurrió otro colapso, contabilizado por las autoridades como el octavo de 2026, que dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas. La UNE informó que la interconexión de todas las provincias se recuperó unas 32 horas después.
Estos colapsos nacionales se suman a los cortes cotidianos por falta de capacidad de generación. A comienzos de septiembre, los apagones superaban las 20 horas consecutivas en La Habana y se prolongaban durante varios días en otras provincias, según información de la UNE recogida por EFE.
La crisis combina escasez de combustible, averías y deterioro de la infraestructura. Un informe del Cuba Study Group publicado en marzo señala que buena parte de las centrales funciona con equipos de más de 30 años. Su cálculo de inversiones en generación asciende a unos 6.612 millones de dólares, a los que habría que añadir recursos para otras rehabilitaciones, redes, subestaciones y almacenamiento.
LA PRESIÓN SOBRE EL COMBUSTIBLE
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero alteró la relación de Cuba con Venezuela, uno de sus principales proveedores energéticos. Ese mismo mes, Donald Trump anunció nuevas medidas de presión contra La Habana.
El 29 de enero firmó una orden ejecutiva que contemplaba aranceles a países que suministraran petróleo a Cuba. Sin embargo, una disposición del 20 de febrero dejó sin efecto los aranceles adicionales amparados en esa norma, aunque mantuvo la emergencia nacional y otras medidas que no implicaban esos gravámenes.
La presión sobre los cargamentos continuó. El 2 de octubre, la Guardia Costera estadounidense anunció que había interceptado en septiembre el buque Grace en el Caribe. Según su comunicado, transportaba combustible con destino a Cuba y fue escoltado hasta el puerto mexicano de Progreso, donde las autoridades confirmaron la presencia del cargamento.
LOS PLANES DE MIAMI
La CANCC presenta sus proyectos como una preparación para una Cuba democrática, con economía de mercado y garantías jurídicas para el comercio. Su sitio institucional identifica a Sixto como presidente y a Nicolás J. Gutiérrez como secretario de la organización.
La cámara publica propuestas sobre financiación, inversión privada, reconstrucción eléctrica y creación de una bolsa de valores en La Habana. También contempla comités dedicados a infraestructura, seguridad alimentaria, educación y capacitación laboral, entre otras áreas. Son proyectos para una eventual transición, cuya ejecución depende de condiciones políticas y económicas todavía inciertas.
Sixto sostiene que los empresarios podrían llevar ayuda humanitaria y realizar inversiones de inmediato tras un cambio de gobierno. Por ahora, descarta viajar a la isla mientras permanezcan las actuales autoridades.
LA DISPUTA POR LAS PROPIEDADES
La devolución o compensación por los bienes confiscados después de la revolución ocupa un lugar central en las expectativas del exilio.
Sixto relató que su padre perdió cinco propiedades y una finca en Pinar del Río. Asegura que busca una indemnización y que no pretende desalojar a las familias que actualmente viven allí.
Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Hacendados de Cuba, plantea que una eventual transición deberá combinar restitución, compensaciones y protección jurídica para los actuales ocupantes de viviendas. En una entrevista con Cubanet, defendió esas garantías como parte de un marco destinado a resolver las reclamaciones históricas y atraer inversiones.
LA HABANA APUESTA POR REFORMAR EL SISTEMA
El gobierno cubano impulsa sus propias transformaciones dentro del modelo socialista. En junio fueron aprobadas y publicadas 176 medidas económicas y sociales, agrupadas en 23 ejes temáticos, tras debates en el Partido Comunista, la Asamblea Nacional y el Consejo de Ministros.
Durante la discusión, las autoridades defendieron una mayor participación de actores no estatales, cambios laborales y salariales y nuevas posibilidades productivas. Al mismo tiempo, insistieron en preservar la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción y evitar que las reformas profundicen las desigualdades.
UN CAMBIO SIN FECHA
Michael J. Bustamante, historiador de la Universidad de Miami, considera que las expectativas de un próximo cambio político han sido aplazadas. Según explicó a la BBC, la presión estadounidense ha deteriorado las condiciones de vida sin producir hasta ahora un punto de inflexión.
La CANCC prepara propuestas para ese eventual día después. En Cuba, la urgencia sigue siendo recuperar electricidad, combustible y actividad económica. Entre ambos escenarios permanece una incertidumbre decisiva: cuándo podría producirse un cambio político, qué forma adoptaría y cómo participarían en él los habitantes de la isla.







