A seis países: Tras la captura de Maduro, Trump eleva presión diplomática y lanza advertencias

0
219

Desde el Air Force One, el presidente de EE.UU. reactivó la “Doctrina Donroe” y apuntó a aliados y rivales con impacto regional.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo que su administración asumirá una postura más agresiva en política exterior tras la detención de Nicolás Maduro y su esposa en Venezuela y emitió advertencias dirigidas a Dinamarca/Groenlandia, Colombia, Irán, México, Cuba y Canadá. Los mensajes fueron difundidos en los días posteriores al operativo en Caracas y se enmarcaron en lo que el propio Trump denominó “Doctrina Donroe”, aludiendo a la Doctrina Monroe, con implicancias diplomáticas y de seguridad para el hemisferio y aliados de Washington.

Venezuela: la “Doctrina Donroe” tras la operación

El punto de partida de la nueva secuencia de advertencias fue la operación militar ejecutada en Venezuela que derivó en la captura de Maduro y su traslado a Estados Unidos. En ese contexto, Trump afirmó que su segundo mandato estará marcado por ambiciones más amplias en política exterior y recuperó referencias históricas asociadas a la supremacía estadounidense en el hemisferio occidental, presentándolas bajo el rótulo de “Doctrina Donroe”.

La retórica elevó la tensión regional porque se produjo inmediatamente después de un operativo que varios gobiernos han interpretado como un precedente de intervención directa, mientras que la Casa Blanca lo defendió como una acción de seguridad nacional vinculada a la persecución de delitos transnacionales.

Canadá: presión a un aliado por frontera, fentanilo y cooperación

Canadá, uno de los aliados históricos de Estados Unidos y socio comercial en América del Norte, también quedó incluido en el grupo de países aludidos por Trump en sus advertencias recientes. Según el enfoque planteado, el presidente cuestionó la cooperación canadiense en materia de seguridad fronteriza y control del tráfico de fentanilo, y advirtió que Washington no aceptará falta de respuesta frente a amenazas que —según su argumento— impactan en la seguridad estadounidense.

El señalamiento añade tensión a una relación marcada por episodios previos de fricción en comercio, energía y defensa continental, y abre un frente diplomático adicional para Ottawa en un contexto de endurecimiento del discurso exterior de la Casa Blanca.

Dinamarca/Groenlandia: control territorial y disputa estratégica en el Ártico

Trump insistió en que Estados Unidos “necesita” Groenlandia por motivos de seguridad nacional, argumentando presencia de embarcaciones rusas y chinas en el entorno ártico. La isla, territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, es además relevante por su ubicación en el Atlántico Norte y por sus recursos minerales, incluidos materiales críticos para industrias tecnológicas y de defensa.

Desde Groenlandia, el primer ministro Jens-Frederik Nielsen rechazó la idea de un control estadounidense sobre la isla y pidió que cualquier diálogo se canalice por vías institucionales y con respeto al derecho internacional. El episodio se suma a fricciones recientes entre Washington y Copenhague, en un momento en que el Ártico gana peso geopolítico por rutas marítimas potenciales y competencia por recursos.

Colombia: advertencia directa a Petro y tensión por narcotráfico

Trump dirigió mensajes explícitos al presidente de Colombia, Gustavo Petro, y lo hizo en un marco de creciente disputa bilateral. De acuerdo con el relato base, el mandatario estadounidense vinculó a Colombia con la producción y tráfico de cocaína y sugirió que el país podría dejar de hacerlo “por mucho tiempo”, incluso respondiendo que le parecía “una buena idea” una operación contra Colombia al ser consultado sobre esa posibilidad.

Más allá del tono, el señalamiento tiene impacto porque Colombia ha sido históricamente un aliado clave de Washington en la lucha contra las drogas y receptor de asistencia en seguridad. Una escalada verbal de este tipo puede traducirse en presión diplomática, nuevas sanciones o condicionamientos a la cooperación, con efectos en la relación bilateral y en la estabilidad regional.

Irán: amenaza de castigo ante represión de protestas

En el caso iraní, Trump advirtió que las autoridades serán “duramente castigadas” si mueren más manifestantes, en el marco de protestas internas. El posicionamiento se conecta con antecedentes recientes de tensión, incluida la referencia en el texto base a ataques previos contra instalaciones nucleares iraníes y el contexto de un conflicto regional entre Israel e Irán.

Aunque Irán no está en el hemisferio occidental —ámbito donde Trump enmarca su “Doctrina Donroe”— el mensaje sugiere continuidad de una línea de presión y disuasión. En términos internacionales, este tipo de declaraciones suele aumentar la incertidumbre sobre eventuales medidas adicionales, desde sanciones hasta acciones militares, dependiendo de la evolución interna del país.

México: drogas, cárteles y límites a una intervención

Trump retomó un eje recurrente de su agenda: la frontera y el narcotráfico. Señaló que las drogas están entrando “a raudales” por México y apuntó al poder de los cárteles. En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum —según el texto proporcionado— rechazó públicamente cualquier acción militar estadounidense en territorio mexicano.

El intercambio refleja un punto crítico: aun cuando Washington presione por resultados en control fronterizo y combate al narcotráfico, una intervención directa en territorio mexicano implicaría un salto de enorme costo político y diplomático, por su impacto en soberanía, cooperación bilateral y seguridad regional.

Cuba: pronóstico de colapso y efecto dominó por Venezuela

Sobre Cuba, Trump sugirió que no sería necesaria una intervención militar porque el país “está a punto de colapsar” y vinculó esa vulnerabilidad con la dependencia histórica de los suministros energéticos venezolanos. El texto base menciona además que el senador Marco Rubio llamó a tomar en serio los mensajes presidenciales, en una lectura de presión sostenida hacia La Habana.

En términos prácticos, la línea de argumentación se apoya en la fragilidad económica de la isla y en el posible impacto de un cambio abrupto en el flujo de petróleo desde Venezuela tras la salida de Maduro del escenario. El resultado es un escenario de alta sensibilidad social y económica, con derivadas migratorias y políticas en la región.

Panorama

Las advertencias públicas de Trump tras la captura de Maduro delinean un patrón de presión simultánea sobre aliados y adversarios en temas de territorio, seguridad, narcotráfico y estabilidad regional. Mientras las reacciones oficiales varían —desde rechazos formales hasta llamados al diálogo—, el episodio instala un clima de mayor incertidumbre diplomática sobre el alcance real de la nueva doctrina anunciada por Washington y sus consecuencias en el corto plazo.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here