El periodista dijo que Washington llegó a «una especie de callejón sin salida» en sus contactos con La Habana.

El periodista estadounidense Jon Lee Anderson sostuvo que Washington no encuentra un interlocutor con suficiente respaldo para avanzar en sus contactos con Cuba. En una entrevista con BBC News Brasil publicada el 21 de septiembre de 2026, afirmó que los estadounidenses «no saben con quién tratar». A su juicio, es improbable que haya cambios inmediatos antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos. La versión original de este artículo fechaba la entrevista el 23 de septiembre.
Anderson, reportero de The New Yorker desde 1998 y biógrafo del Che Guevara, formuló su diagnóstico en medio de la presión estadounidense sobre La Habana, intensificada tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero.
LOS CONTACTOS CON EL NIETO DE RAÚL CASTRO
En febrero, Axios informó, con base en fuentes de la administración estadounidense, que el secretario de Estado, Marco Rubio, había mantenido conversaciones reservadas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como «El Cangrejo». Ese mismo mes, The Miami Herald reportó que un asesor cercano a Rubio se reunió con Rodríguez Castro en Basseterre, San Cristóbal y Nieves, durante una cumbre de la Comunidad del Caribe. Ambos reportes describieron contactos discretos; no constituyen por sí solos prueba de una negociación formal ni de un acuerdo.
En marzo, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de ambos países habían sostenido conversaciones para buscar soluciones a sus diferencias mediante el diálogo. No identificó públicamente a Rodríguez Castro como representante de Cuba en esos intercambios.
LA PROPUESTA PETROLERA
El 10 de septiembre, The Miami Herald publicó que emisarios estadounidenses habían planteado a Rodríguez Castro suministrar petróleo a Cuba y atraer inversiones a su infraestructura energética a cambio de privatizar la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet). Según una fuente anónima citada por el diario, la propuesta también estaba vinculada a la salida de Díaz-Canel. El plan no llegó a concretarse. Sus términos proceden de esa investigación periodística y no han sido confirmados públicamente por ambos gobiernos.
LOS OBSTÁCULOS A UNA NEGOCIACIÓN
Anderson atribuyó el estancamiento a dos resistencias: la de sectores del poder cubano que, según su análisis, no respaldan a Rodríguez Castro, y la de políticos cubanoestadounidenses opuestos a negociar con un integrante de la familia Castro. Señaló que el nieto de Raúl Castro carece de respaldo institucional para actuar como interlocutor decisivo.
Para el periodista, Raúl Castro, de 95 años, conserva una influencia determinante en la isla, mientras Díaz-Canel no dispone del poder que ejerció Fidel Castro. Se trata de la evaluación de Anderson sobre la estructura política cubana, no de una descripción oficial de sus atribuciones.
UNA ISLA BAJO PRESIÓN
Anderson describió la política estadounidense hacia Cuba como un intento de aumentar la presión económica para provocar cambios. También recordó las privaciones que sufrió la población durante el Periodo Especial, tras el colapso de la Unión Soviética. Preguntado si prevé una ruptura próxima en la isla, respondió que no la descarta, pero que por ahora no la ve.
En febrero, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos anunció una política favorable a evaluar solicitudes específicas para la reventa de petróleo de origen venezolano destinado a Cuba, incluidas operaciones que apoyen al sector privado cubano. Esa medida no equivale a una autorización general para abastecer de combustible al Estado cubano.
EL CONTEXTO REGIONAL
En su intervención ante la Asamblea General de la ONU el 22 de septiembre, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos no permitiría que amenazas contra el país se afianzaran en el hemisferio occidental y que, de considerarlo necesario, emplearía su poder militar para proteger sus intereses. No presentó esa declaración como el anuncio de una operación contra Cuba.
Por su parte, Anderson advirtió en la entrevista que teme nuevas acciones militares estadounidenses en distintos países bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Su declaración es un pronóstico del periodista, no una decisión anunciada por Washington.
PRÓXIMOS ESCENARIOS
Anderson considera que las elecciones estadounidenses de mitad de mandato y una futura ausencia de Raúl Castro podrían alterar el cálculo político en torno a Cuba. Hasta entonces, su diagnóstico es que los contactos no cuentan con un interlocutor capaz de reunir el respaldo necesario para producir un acuerdo.







