Arrestado y liberado bajo investigación, el hermano de Carlos III enfrenta un proceso que podría escalar a la Fiscalía de la Corona.

Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue arrestado este jueves 19 de febrero de 2026 a las 08:00 GMT en Norfolk por la Policía de Thames Valley bajo sospecha de mala conducta en cargo público, tras la publicación en enero de millones de documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein. La detención, que se prolongó durante casi 12 horas, se produjo en el marco de una investigación sobre presunto intercambio de información confidencial cuando ejercía como enviado comercial del Reino Unido.
Antecedentes y contexto
La investigación se origina tras la divulgación masiva de los denominados “archivos de Epstein”, publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en enero de 2026. Entre los documentos figuran intercambios de correos electrónicos que, según las autoridades, evidenciarían que el entonces duque de York reenvió a Epstein informes oficiales relacionados con viajes comerciales financiados por el gobierno británico.
Uno de los mensajes, fechado en noviembre de 2010, muestra que, minutos después de recibir reportes gubernamentales sobre visitas oficiales a Asia, estos fueron reenviados al financiero estadounidense, quien ya había sido condenado por delitos sexuales en 2008. En diciembre de ese mismo año, otro correo sugiere el envío de un informe sobre oportunidades de inversión en la provincia afgana de Helmand, entonces bajo supervisión de fuerzas británicas.
El exduque de York se desempeñó como enviado comercial del Reino Unido entre 2001 y 2011. De acuerdo con la normativa británica, los titulares de ese cargo tienen obligación de confidencialidad respecto de información comercial o política sensible obtenida durante misiones oficiales.
Desarrollo de la investigación
La Policía de Thames Valley confirmó la detención de “un hombre de unos 60 años” en Norfolk y la realización de registros en propiedades de Berkshire y Norfolk. Posteriormente informó que el detenido fue puesto en libertad “bajo investigación”, sin presentación formal de cargos.
El subjefe policial Oliver Wright declaró que, tras una “evaluación exhaustiva”, se abrió una investigación formal. Añadió que, debido a la naturaleza activa del caso, se debe evitar cualquier acción que pueda constituir desacato.
La Agencia Nacional contra el Crimen colabora en las solicitudes de información a autoridades estadounidenses, incluido el FBI y el Departamento de Justicia, para acceder a versiones no censuradas de los documentos. Según fuentes oficiales, los investigadores han examinado millones de registros antes de proceder al arresto.
Posturas oficiales y reacciones
En un comunicado oficial, el rey Carlos III afirmó que “la ley debe seguir su curso” y expresó el “pleno apoyo y cooperación” de la Casa Real con las autoridades.
El Palacio de Buckingham indicó que respaldará las solicitudes policiales. La BBC informó que ni el monarca ni el Palacio fueron notificados con antelación sobre la detención.
Por su parte, el exprimer ministro Gordon Brown declaró haber remitido a distintas fuerzas policiales una carta con información adicional extraída de los archivos publicados, señalando su preocupación por que se haga justicia a las víctimas de trata vinculadas al caso Epstein.
Andrew Mountbatten-Windsor ha negado reiteradamente cualquier conducta indebida relacionada con Epstein y no ha respondido públicamente a las preguntas específicas sobre los documentos revelados.
Diferenciación con acusaciones previas
Las autoridades han subrayado que el arresto no guarda relación con las acusaciones de índole sexual formuladas anteriormente por Virginia Giuffre. En 2022, ambas partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial sin admisión de responsabilidad por parte del expríncipe.
Tras aquellas acusaciones, Andrew se retiró de funciones oficiales en 2019 y perdió títulos militares y patrocinios reales. En octubre de 2025 fue despojado de su título de príncipe.
Implicaciones legales y escenarios
En el sistema judicial británico, la mala conducta en cargo público es un delito que puede acarrear penas de prisión si se demuestra que el funcionario actuó en violación deliberada de su deber. Tras el interrogatorio y el análisis de pruebas, la policía deberá remitir el caso a la Fiscalía de la Corona, que determinará si existen fundamentos suficientes para presentar cargos formales.
De prosperar una acusación, el proceso se denominaría formalmente “R v. Mountbatten-Windsor”, fórmula que representa al Estado frente al acusado.
Expertos legales señalan que las investigaciones por delitos de cuello blanco suelen prolongarse durante semanas o meses, dado el volumen documental y la necesidad de cooperación internacional.
Panorama
El expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor permanece en libertad bajo investigación mientras la Policía de Thames Valley continúa recabando pruebas relacionadas con los archivos de Epstein. No se han presentado cargos formales hasta el momento. Las autoridades han reiterado que el proceso seguirá los cauces legales establecidos y que se informará públicamente cuando existan avances sustanciales en el caso.
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