DESMONTANDO LA MÁQUINA

0
90


Hoy jueves 12 de febrero, se han contabilizado 79 de las 78 firmas necesarias para realizar la convocatoria oficial del Pleno en el Congreso de la República, en el que se incluiría el pedido de censura o vacancia contra el presidente José Enrique Jerí Oré. La creciente presión política y la recolección de firmas para convocar a un Pleno Extraordinario orientado a debatir su vacancia abrirían la puerta a un escenario de sucesión.
La solicitud para convocar al Pleno ya sumaría 79 firmas in crescendo, lo que permitiría alcanzar y superar el umbral reglamentario de 78. Si bien el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi (Fuerza Popular), se ha mostrado reacio a la remoción de Jerí, el artículo 50 del Reglamento del Congreso lo obliga a aceptar la petición si se reúnen las tres quintas partes de las firmas de los congresistas.
En esta coyuntura política es sabido ya que María del Carmen Alva de Acción Popular, se perfila con fuerza en el Congreso como eventual reemplazante de Jerí para ocupar el sillón presidencial hasta el 28 de julio, fecha en la que está previsto el cambio de mando tras las elecciones generales.
La caída de Jerí se produce como la de un fruto podrido de muy corta vida. Su final en el cargo presidencial sería ya casi un hecho y se daría a consecuencia de sus reuniones clandestinas con el empresario de origen chino Zhihua Yang en un local de San Borja, primero, y en la misma Calle Capón, después, lo que ha derivado en una investigación preliminar en la Fiscalía de la Nación. Y lo que lo terminó de hundir es la ventilación del casting laboral nocturno que habría realizado a bellas postulantes en la sede de Palacio de Gobierno, en algunos casos con encuentros de un día para el otro. Las mismas que luego fueron contratadas en diferentes puestos del Estado. Además de la realización de una fiesta por su cumpleaños, en una casa en Cieneguilla, donde habrían participado parte de las empleadas del Congreso ligadas a una supuesta red de prostitución. Una retahíla de perlas negras que han servido para marcar su destino final y lo que sería el alejamiento del poder en el Ejecutivo y el Legislativo.
Hay que ser claros en señalar que este sería solo el inicio del proceso de censura o vacancia. Puesto que las firmas solo sirven para convocar al Pleno. En dicho conclave se tendría que debatir la aprobación de su presencia en el Congreso y aprobar ese pedido. Luego de su presentación poner al voto la censura o vacancia (según sea el caso solicitado) y ver si se alcanzan los votos reglamentarios. Aún hay mucho pan por rebanar, pero el cuchillo se ve que está afilado, así como la intención mayoritaria de desmontar la Máquina presidencial.
De prosperar esta iniciativa final, el efecto sería inmediato: la salida de Jerí del encargo presidencial y la caída del actual presidente del Legislativo, Fernando Rospigliosi, por la cadena de sucesión que permitió el ascenso de Jerí a Palacio.
Ante la aprobación de una censura, el Pleno Extraordinario se tendría que reunir de urgencia para elegir una nueva Mesa Directiva. De acuerdo con fuentes calificadas, existiría un consenso inicial para que la congresista María del Carmen Alva asuma nuevamente la Presidencia del Congreso, lo que la colocaría también como presidenta encargada de la República en un escenario de proceso electoral en el que su partido está fuera de carrera.
Esta nueva crisis política es ocasionada una vez por actos relacionados con la corrupción. En los que el protagonista principal es nada menos que Jerí Oré, nada más, ni nada menos, que el mismísimo presidente de la República. Quien estaría desperdiciando una oportunidad de oro, que hubiese podido asegurar su futuro político, de haberse conducido con probidad. Es lamentable que el primer cargo de la Nación se vea manchado con representantes políticos que no están a la altura de la responsabilidad que exige tan importante encargo. Al parecer los devaneos, la debilidad por el dinero y los excesos carnales están pasándole factura a un personaje que, en sus inicios como apoderado presidencial, parecía que iba a dar la talla para mantener al país dentro de un marco de seguridad y calma en todo sentido. Lamentablemente a dos meses de las elecciones estamos a punto nuevamente de ver caer a otro encargado presidencial, así como también ad portas de ver asumir dicho cargo, a tal vez la segunda presidenta de la Nación.
Este nuevo remezón político se produciría en un contexto de alta fragilidad institucional y a pocos meses de las elecciones generales, profundizando la incertidumbre y el impacto en el ya debilitado clima político del país. La calma duró muy poco. Así es la política en nuestro país. Hasta la próxima semana mis amigos de Primera.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here