DIRIGENTES REPUBLICANOS RESPONSABILIZAN A TRUMP DE LA PÉRDIDA DEL CONGRESO

Los demócratas obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso en los comicios del 3 de noviembre, con triunfos en Texas y Kansas.

Dirigentes, estrategas y aliados del Partido Republicano atribuyeron al presidente Donald Trump la pérdida del control del Congreso de Estados Unidos tras las elecciones de mitad de mandato del martes 3 de noviembre, en las que el Partido Demócrata obtuvo la mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado. Según declaraciones recogidas por la BBC, los críticos señalan como causas el bajo índice de aprobación del mandatario, la guerra contra Irán, los aranceles, la política migratoria y la atención que dedicó a proyectos de construcción en Washington.

ANTECEDENTES Y RESULTADOS

Desde 1934, el partido que ocupa la Casa Blanca solo ha ganado escaños en la Cámara de Representantes en tres elecciones de mitad de mandato. Aunque el avance demócrata de 2026 no estableció un récord, el partido sumó decenas de escaños en esa cámara, además de gobernaciones y escaños en el Senado, incluso en estados donde no era competitivo desde hacía décadas. Según las proyecciones de CBS News, los demócratas aseguraron al menos 54 de los 100 escaños del Senado.

Antes de esta jornada, los demócratas no ganaban un escaño en el Senado por Kansas desde 1932 ni una elección estatal en Texas desde hacía más de tres décadas. En Kansas, Adam Hamilton derrotó al senador republicano Roger Marshall, y en Texas, James Talarico se impuso al fiscal general Ken Paxton. El partido arrebató además a los republicanos los escaños de Ohio, donde Sherrod Brown venció a Jon Husted; Iowa, donde Josh Turek superó a Ashley Hinson; Carolina del Norte, con Roy Cooper, y Carolina del Sur, con Annie Andrews. En Michigan, Abdul El-Sayed retuvo para los demócratas el escaño en disputa al vencer a Mike Rogers.

El resultado contrasta con el de 2022, cuando los demócratas, bajo la presidencia de Joe Biden, perdieron nueve escaños en la Cámara de Representantes y ganaron uno en el Senado.

LAS CRÍTICAS DENTRO DEL PARTIDO

La BBC conversó con una decena de miembros del partido, funcionarios de campaña, aliados de la Casa Blanca y otras personas, muchas de las cuales pidieron el anonimato. Varios de ellos sostuvieron que la derrota respondió a decisiones del presidente.

“La responsabilidad es suya. No es de nadie más. Es un rechazo total y absoluto al presidente Trump”, declaró Bill Miller, lobbista republicano de Texas. Gregg Peppin, estratega republicano de Minnesota, afirmó: “Fue un error tras otro. Claramente, en un estado tras otro, a la gente no le gustaron las políticas del presidente”.

Un aliado de la Casa Blanca indicó que la desaprobación pública por la guerra contra Irán, los aranceles y las medidas migratorias generó una “tormenta perfecta”, y añadió que el enojo con Trump dentro del partido “es altísimo”.

De acuerdo con varias fuentes citadas por la BBC, durante el verano Trump concentró su atención en la guerra con Irán y en obras en Washington, entre ellas un salón de baile y un helipuerto en la Casa Blanca, la renovación de un campo de golf, un arco conmemorativo propuesto cerca del cementerio de Arlington y la renovación del Centro Kennedy. El presidente también restó importancia al aumento del precio de la gasolina y calificó el problema de la asequibilidad como un engaño de los demócratas.

En septiembre, en una convención republicana de mitad de mandato celebrada en Dallas, Trump prometió US$5.000 a quienes votaran por los republicanos y respaldó a Paxton mientras criticaba su carisma y su apariencia física. “Obviamente, eso nunca ayuda”, dijo Robin Armstrong, miembro del Comité Nacional Republicano por Texas. El evento tuvo una audiencia televisiva reducida. “Les salió el tiro por la culata a los republicanos, porque nadie le prestó atención”, sostuvo Terri Burke, directora ejecutiva del Partido Demócrata de Texas.

En las semanas previas a la votación, la Casa Blanca afrontó otras controversias: Katie Zacharia fue destituida tras cinco días como secretaria de prensa; Kimberly Guilfoyle renunció como embajadora en Grecia tras informes de que pidió a un donante pagar deudas de su tarjeta de crédito, y en octubre Trump acordó la compra de diésel ruso semanas después de firmar una ley de sanciones contra los ingresos petroleros y gasíferos de Rusia.

LA POSICIÓN DE TRUMP Y SUS ALIADOS

Después de que se proyectara la victoria demócrata en ambas cámaras, Trump escribió en Truth Social: “Yo no estaba en la boleta y, si hubiera estado, ¡habríamos ganado de forma aplastante!”. En entrevistas con el New York Times y Fox News afirmó que aceptaría los resultados, se declaró “un poco sorprendido” y recordó que el partido del presidente suele obtener resultados adversos en este tipo de comicios.

El vicepresidente JD Vance atribuyó la derrota al conflicto con Irán. “La razón por la que perdimos es la guerra”, escribió el miércoles 4 de noviembre en X.

Otros aliados del presidente consideraron injusto responsabilizarlo y señalaron la presencia de candidatos débiles en Georgia, Michigan y Texas. Un dirigente republicano de Texas, que habló bajo anonimato, calificó la de Paxton como “la peor campaña para el Senado del país, de cualquiera de los dos partidos”. Krish Mathrani, presidente juvenil del Partido Republicano de Michigan, defendió al mandatario: “Es el presidente. No va a pasarse el tiempo haciendo campaña las 24 horas del día”.

Trump y Vance encabezaron decenas de mítines durante la campaña, y MAGA Inc., el principal comité de acción política afín al presidente, invirtió cientos de millones de dólares en apoyo de candidatos republicanos.

IMPLICANCIAS Y ESCENARIOS

Con la mayoría en ambas cámaras, los demócratas podrán investigar a la administración, bloquear nominaciones judiciales y frenar iniciativas de la agenda presidencial durante la segunda mitad del mandato de Trump. El nuevo Congreso se instalará en enero de 2027.

En el Partido Republicano, algunos dirigentes ya orientan la discusión hacia las elecciones presidenciales de 2028. Steve Scheffler, miembro del Comité Nacional Republicano por Iowa, mencionó como posibles aspirantes a JD Vance, Marco Rubio y Ted Cruz, y anticipó “una carrera completamente abierta”. Peppin, por su parte, dijo: “Espero sinceramente que hayamos pasado la página de la era Trump”.