El Estado proyecta un crecimiento de 11.1% frente al 2024, con más de US$ 1,000 millones destinados a exploración de cobre y litio.

Proyección oficial
Lima, 26 de agosto de 2025. El Estado anunció que las inversiones mineras en el Perú cerrarían el año con una cifra cercana a los 6,000 millones de dólares, lo que representaría un crecimiento de 11.1% respecto al 2024. Según se informó, durante el primer semestre se superó en más de 7% la inversión registrada en el mismo periodo del año pasado.
Evolución reciente de la inversión
En 2024, las inversiones mineras totalizaron 5,400 millones de dólares. Para este año, se destacó que la tendencia es favorable y que más de 1,000 millones de dólares corresponden a proyectos de exploración, considerados fundamentales para la sostenibilidad del sector. “Si no hay exploración, no hay minería”, señaló el Estado.
Enfoque en exploración de minerales críticos
En el marco de la XV Conferencia de Ministros de Minería de las Américas (CAMMA 2025) celebrada en Santiago de Chile, el Estado remarcó que los nuevos compromisos de exploración están vinculados a minerales críticos, como el cobre y el litio, esenciales para la transición energética global. “Tenemos más de 1,000 millones de dólares comprometidos en exploraciones que ya están en ejecución”, se indicó.
Minería ilegal como desafío regional
El Estado también alertó sobre el impacto de la minería ilegal, calificándola como un “flagelo internacional” que afecta a distintos países de la región. “No reconoce fronteras, utiliza la corrupción para cumplir sus fines y debe ser reprimida desde la ley y el Estado de derecho”, señaló.
Minería informal y riesgos asociados
Se diferenció la minería ilegal de la minería informal, señalando que esta última, aunque no siempre incurre en delitos, opera fuera de los marcos formales de tributación, regulaciones laborales y ambientales. Esta situación constituye también un reto para el país, que busca promover la formalización del sector.
Perspectivas
Con precios internacionales favorables del oro y del cobre, el Estado confía en mantener el atractivo del Perú como destino de inversiones mineras. Sin embargo, el éxito de este objetivo dependerá tanto del impulso a la exploración como del combate efectivo contra la ilegalidad que amenaza con distorsionar la actividad.