XI LLEGA A WASHINGTON CON IRÁN EN LA AGENDA Y SIN CEDER ANTE LAS SANCIONES

El presidente chino se reúne este jueves con Trump en la Casa Blanca; Pekín pide el fin de la guerra, pero rechaza las sanciones unilaterales.

Xi Jinping llegó a Washington el miércoles 23 de septiembre para una visita de Estado de tres días. El jueves se reunió en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Donald Trump. China confirmó que ambos abordaron la situación en Oriente Medio, además de asuntos económicos y otros temas internacionales, pero no detalló lo conversado específicamente sobre Irán.

Pekín llega a esta etapa diplomática con una posición conocida: pide detener el conflicto entre Estados Unidos e Irán, restablecer las negociaciones y reabrir el estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, mantiene su rechazo a las sanciones estadounidenses contra empresas chinas vinculadas al comercio de petróleo iraní.

LAS SANCIONES, EL PUNTO DE DESACUERDO

Estados Unidos ha sancionado a empresas chinas por sus operaciones con petróleo iraní, entre ellas Hengli Petrochemical (Dalian). En mayo, el Ministerio de Comercio de China respondió con una orden que prohíbe reconocer, ejecutar o acatar en su territorio las medidas estadounidenses contra cinco empresas chinas. El documento oficial no las identifica a todas como refinerías, como señalaba la versión anterior de este artículo.

La diferencia de posiciones persiste: Washington busca restringir los ingresos petroleros de Teherán, mientras Pekín se opone a que las sanciones estadounidenses determinen la conducta de sus empresas. Ese desacuerdo no implica que China haya aceptado sumarse a la campaña de presión económica de Estados Unidos.

EL BLOQUEO NAVAL, UN LÍMITE QUE PEKÍN NO DESAFÍA

El bloqueo naval estadounidense ha reducido las posibilidades de transportar crudo iraní a China. Según datos de seguimiento marítimo publicados por Reuters el 1 de septiembre, desde que Washington restableció el bloqueo el 14 de julio ningún cargamento de crudo iraní había atravesado el estrecho de Ormuz rumbo a China. Eso no significaba que todo el comercio se hubiera detenido: aún se ofrecía petróleo almacenado en buques situados fuera del Golfo.

Las estimaciones de Kpler y Vortexa citadas por Reuters sitúan los cargamentos iraníes de crudo y condensado en agosto entre 220.000 y 255.000 barriles diarios, frente a unos 740.000 en julio y cerca de dos millones en marzo. Son cifras de seguimiento comercial, no un balance oficial de exportaciones.

LA DIPLOMACIA PREVIA A LA CUMBRE

El 16 de septiembre, el ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, recibió en Pekín a su homólogo iraní, Seyyed Abbas Araghchi. Wang pidió a Estados Unidos e Irán volver al Memorando de Entendimiento de Islamabad y reanudar consultas sustantivas. También instó a las partes a facilitar la apertura de Ormuz y el tránsito seguro de los buques. Según la Cancillería china, Araghchi afirmó que Irán desea retomar la vía diplomática.

EL COSTO ENERGÉTICO DE SOSTENER LA POSTURA

China tiene un interés directo en la estabilidad de los suministros: importó una media de 11,6 millones de barriles diarios de crudo en 2025, según un análisis del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. La interrupción de las rutas del Golfo encarece la búsqueda de proveedores alternativos y añade incertidumbre a una economía dependiente de las importaciones de petróleo.

Las reservas chinas pueden amortiguar una interrupción temporal, pero Pekín no divulga su volumen completo. Por ello, las estimaciones sobre cuántos meses de abastecimiento cubrirían no permiten establecer una cifra definitiva.

UNA ECONOMÍA EXPUESTA A UNA CRISIS GLOBAL

La preocupación china también va más allá de la energía. Las exportaciones netas representaron el 32,7 % del crecimiento del PIB chino en 2025, según los datos analizados por CSIS. Una crisis internacional que debilite la demanda de sus productos afectaría, por tanto, a una fuente relevante de ese crecimiento. El porcentaje mide su contribución al aumento del PIB, no su peso en el tamaño total de la economía.

ESCENARIOS: LO QUE CHINA PODRÍA OFRECER EN UNA NEGOCIACIÓN

La vía que Pekín ha planteado públicamente es diplomática: alentar la moderación, reactivar las conversaciones entre Washington y Teherán y restablecer la navegación segura por Ormuz. No hay una propuesta china confirmada que permita afirmar que Xi ofreció concesiones iraníes o que Trump aceptó modificar las sanciones.

En paralelo, los equipos comerciales de China y Estados Unidos alcanzaron un nuevo entendimiento, según el comunicado chino sobre la reunión presidencial. Antes del encuentro, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había anunciado la extensión por dos meses de la tregua comercial, hasta el 10 de enero de 2027. El comunicado sobre la cumbre no presenta ese acuerdo comercial como un pacto sobre Irán.