UNA SALA, UN RELEVO: EL GENERAL ANTICORRUPCIÓN ASUMIRÁ EL MANDO DE LA PNP

El premier Luis Galarreta anunció la designación de Fredy López Mendoza como nuevo comandante general de la Policía Nacional. Reemplazará a Óscar Arriola, quien solicitará su pase al retiro.

El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, anunció que el teniente general Fredy López Mendoza será designado comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP) en reemplazo de Óscar Arriola, quien comunicó su decisión de solicitar el pase al retiro.

El anuncio se realizó el domingo 6 de setiembre en Palacio de Gobierno, después de una sesión del Consejo de Ministros encabezada por la presidenta Keiko Fujimori. Durante el pronunciamiento estuvieron presentes el ministro del Interior, César Astudillo, y los dos generales involucrados en la transferencia.

El Ejecutivo presentó el relevo como parte de un proceso institucional y sostuvo que la elección de López Mendoza respeta la línea de sucesión dentro de la Policía. Hasta ese momento, el oficial ejercía como jefe del Estado Mayor General, segundo cargo de mayor jerarquía en la institución.

El cambio todavía debe formalizarse mediante la resolución correspondiente. También está pendiente que Arriola presente su solicitud de pase al retiro y se defina la fecha de la ceremonia de transferencia.

Un anuncio con los dos generales presentes

“Queremos informar que se designará al general de la Policía Nacional Fredy López Mendoza para que reemplace en el cargo correspondiente al general Arriola. Esta designación también atiende una transferencia, repito, institucional”, declaró Galarreta.

La Presidencia de la República confirmó que el premier compareció acompañado por Astudillo, Arriola y López Mendoza. En su pronunciamiento, el Gobierno reafirmó su compromiso de fortalecer las capacidades operativas, tecnológicas y logísticas de la Policía.

Arriola confirmó su próxima salida durante la misma presentación.

“En los próximos días me relevaré en el cargo de comandante general de la Policía Nacional con el teniente general Fredy López Mendoza”, manifestó.

El todavía comandante general sostuvo que se retira “con la conciencia absolutamente limpia” y agradeció a Fujimori y a los expresidentes Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcázar. Había asumido la conducción de la PNP en setiembre de 2025.

Su cese formal dependerá de la presentación y aceptación de la solicitud de pase al retiro, trámite que, según el Ejecutivo, se completará en los próximos días.

Un relevo en plena crisis de seguridad

El cambio en la cúpula policial ocurre aproximadamente una semana después del secuestro del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla y del asesinato de cuatro personas en Trujillo, hechos que volvieron a colocar la inseguridad en el centro del debate político.

Tras conocerse el secuestro, Fujimori convocó de emergencia en Palacio de Gobierno al presidente del Consejo de Ministros y a los titulares del Interior y Defensa.

El relevo también se produce mientras se encuentran vigentes doce estados de emergencia en diferentes zonas del país, entre ellas Lima, Callao y Pataz, y en medio de cuestionamientos sobre los resultados de la estrategia estatal contra la criminalidad organizada.

El Ejecutivo no ha vinculado oficialmente la salida de Arriola con los acontecimientos de Trujillo. Su versión es que se trata de una transferencia institucional dentro de la Policía.

Un general con experiencia anticorrupción

López Mendoza pertenece a la promoción policial de 1990, formada después de la unificación de los antiguos cuerpos policiales, y cuenta con más de tres décadas de servicio.

Ascendió al grado de general de Armas mediante la Resolución Suprema N.º 128-2020-IN, con vigencia desde el 1 de enero de 2021. En noviembre de 2024 alcanzó el grado de teniente general.

Su trayectoria incluye cargos operativos, administrativos y de investigación. Fue comisario en Chincha, Ica, y en 2012, cuando tenía el grado de comandante, fue designado agregado policial adjunto en la Embajada del Perú en España.

En 2022 estuvo al frente de la Dirección contra la Corrupción (Dircocor) y también fue presentado como titular de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (Dirnic). Entre 2023 y 2024 dirigió la Dirección de Aviación Policial (Diravpol).

En 2025 asumió la Secretaría Ejecutiva de la PNP y, desde el 1 de enero de 2026, ocupaba la jefatura del Estado Mayor General. También ejerció funciones de conducción policial en Madre de Dios.

Es magíster en Gobierno y Políticas Públicas por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Su investigación de posgrado propuso mejorar el uso de agentes encubiertos como técnica especial para investigar y reducir el accionar del crimen organizado.

Primeras declaraciones sin promesas inmediatas

En una entrevista difundida por Punto Final, López Mendoza evitó ofrecer resultados inmediatos frente a la inseguridad.

“La Policía Nacional le va a dar una tranquilidad en algún momento”, declaró.

El próximo comandante general sostuvo que la lucha contra la criminalidad no depende exclusivamente de la PNP y señaló que el Estado, mediante la Policía, el Poder Judicial y el Ministerio Público, enfrenta diariamente a las organizaciones delictivas.

Sus primeras declaraciones dejaron pendiente la presentación de una estrategia concreta, con objetivos, plazos e indicadores que permitan evaluar su gestión.

Respaldo y advertencias desde el Congreso

Horas antes del anuncio oficial, el diputado Harvey Colchado, de Ahora Nación y segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados, había mencionado a López Mendoza como una alternativa para asumir la comandancia general.

En declaraciones a RPP, lo describió, a título personal, como un oficial “honesto, metódico y responsable”. Sin embargo, después de conocerse la decisión, evitó celebrar la salida de Arriola.

“No solamente Arriola, es un equipo que ha venido trabajando”, señaló. También anunció que fiscalizará al nuevo comandante general con la misma exigencia.

El diputado José Baella Tuesta, de Renovación Popular y exjefe de la Dirección contra el Terrorismo, respaldó la designación y pidió que se respete el periodo de dos años establecido para el cargo.

“Los relevos frecuentes afectan la continuidad de las estrategias. Es necesario que se cumpla el mandato para fortalecer la institución”, declaró a Canal N.

Baella calificó a Arriola como un “excelente detective” y sostuvo que su salida se produjo en medio de presiones políticas. También advirtió que un cambio en la comandancia general no resolverá por sí mismo lo que describió como una “pandemia criminal”.

La oposición cuestiona la oportunidad del cambio

La senadora Mirtha Vásquez, de Ahora Nación, afirmó que la designación responde a “un cálculo político del gobierno de Keiko Fujimori” destinado, según su interpretación, a desviar la atención del desempeño de los ministros del Interior y Defensa.

El vocero César Holguín relacionó el relevo con la presión de la opinión pública y la falta de resultados frente a la delincuencia. Además, negó que el nombramiento sea producto de una negociación de votos con su bancada.

Holguín reclamó que el pedido de facultades legislativas presentado por el Ejecutivo incluya la derogación del denominado paquete de leyes procrimen.

Los ministros bajo escrutinio parlamentario

El cambio de mando coincidió con la presentación de los ministros de Defensa e Interior ante el Congreso.

El lunes 7 de setiembre, el ministro de Defensa, Rafael Belaúnde Llosa, acudió a la Sala Francisco Bolognesi del Palacio Legislativo para exponer ante la Comisión de Defensa Nacional y Orden Interno.

La sesión extraordinaria fue presidida por Francisco Calisto Giampietri. El ministro del Interior, César Astudillo, fue convocado para presentar un informe específico sobre seguridad ciudadana.

La comisión aclaró que las citaciones no constituyen una interpelación.

Durante su exposición, Belaúnde informó que las Fuerzas Armadas participan en doce estados de emergencia y que mantienen el control directo del orden interno en tres zonas consideradas críticas: el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), Pataz y Putumayo.

También detalló los recursos disponibles ante un eventual fenómeno El Niño: 255 camiones, 23 helicópteros operativos —con la meta de llegar a 30—, 14 aviones y tres buques logísticos, entre ellos el BAP Pisco y el BAP Paita.

Los legisladores Lourdes Alcorta, Jaime Delgado y Víctor Cutipa formularon cuestionamientos durante la presentación.

Facultades legislativas en revisión

Paralelamente, el pedido del Ejecutivo para legislar en materias relacionadas con seguridad interna, reforma del Estado y respuesta ante el fenómeno El Niño continúa bajo evaluación en doce comisiones del Congreso.

La Comisión de Constitución convocó al premier Galarreta para que explique el alcance de la solicitud. Durante la revisión inicial se formularon observaciones documentarias, entre ellas la falta del acta del Consejo de Ministros dentro del expediente presentado.

El resultado de ese procedimiento determinará qué herramientas normativas tendrá el Gobierno para desarrollar su estrategia de seguridad y qué límites establecerá el Parlamento.

Los asuntos que quedan pendientes

El relevo deberá formalizarse mediante una resolución y una ceremonia de transferencia, después de que Arriola presente su solicitud de pase al retiro.

También falta designar al nuevo jefe del Estado Mayor General, puesto que quedará vacante cuando López Mendoza asuma la conducción de la Policía.

El nuevo comandante general tendrá que presentar sus prioridades operativas, definir una estrategia frente a la extorsión, el sicariato y el crimen organizado, y establecer mecanismos que permitan medir sus resultados.

Otro punto bajo observación será la duración de su mandato. El pedido de respetar el periodo de dos años busca evitar que los cambios frecuentes en la cúpula policial interrumpan las estrategias y debiliten la continuidad institucional.

Panorama

Al cierre de esta edición, el Gobierno ha anunciado que Fredy López Mendoza será el nuevo comandante general de la PNP, pero la designación aún espera su formalización.

Óscar Arriola comunicó que solicitará su pase al retiro y permanecerá en funciones hasta que se complete el procedimiento administrativo y se produzca la transferencia.

El relevo encuentra a la Policía con doce estados de emergencia vigentes, un pedido de facultades legislativas en trámite y una creciente presión ciudadana por resultados concretos contra la criminalidad.

El perfil anticorrupción y la experiencia operativa de López Mendoza marcarán el inicio de su gestión, pero el Congreso ya anticipó que el cambio de nombre no será suficiente: el nuevo mando deberá mostrar una estrategia, garantizar continuidad institucional y responder por sus resultados.