El cuadro cusqueño no alcanzaba esta instancia desde 2003, año en que conquistó el torneo continental tras vencer 1-0 a River Plate en la final.

Cienciano está nuevamente entre los ocho mejores de la Copa Sudamericana. Veintitrés años después de la histórica campaña de 2003, el conjunto cusqueño clasificó a los cuartos de final tras eliminar a Botafogo con un contundente marcador global de 6-2.
El equipo dirigido por Horacio Melgarejo cayó 1-0 este jueves 20 de agosto en el estadio Olímpico Nilton Santos de Río de Janeiro, pero administró la enorme ventaja obtenida una semana antes en Cusco, donde había goleado 6-1 al conjunto brasileño.
Botafogo necesitaba una remontada extraordinaria y comenzó alimentando esa posibilidad. Danilo Pereira da Silva abrió el marcador apenas a los 8 minutos y el cuadro local mantuvo la iniciativa durante buena parte del encuentro. Sin embargo, Cienciano resistió y aseguró una clasificación que lo devuelve a una instancia que no disputaba desde su consagración continental.
Botafogo presionó, pero el 6-1 pesó demasiado
El conjunto brasileño salió decidido a buscar el partido desde el inicio. Tras el gol de Danilo, generó nuevas aproximaciones y trató de aumentar la presión sobre el arco defendido por Ítalo Espinoza.
El VAR también tuvo protagonismo. Un segundo gol de Danilo fue anulado por una mano en la jugada y, apenas iniciado el complemento, una revisión dejó sin efecto un penal inicialmente sancionado a favor de Botafogo.
Cienciano optó por proteger la ventaja conseguida en la ida y reducir espacios. Melgarejo realizó variantes durante el segundo tiempo con los ingresos de Henry Caparó, Gonzalo Aguirre, Ademar Robles y Mathías Succar, autor de tres goles en la goleada disputada en Cusco.
A los 79 minutos, Aguirre tuvo una de las oportunidades más claras del cuadro peruano, aunque no consiguió concretarla. Botafogo terminó además con diez jugadores tras la expulsión de Nahuel Ferraresi en los minutos finales.
El 1-0 resultó insuficiente: Cienciano avanzó con un global de 6-2.
La goleada en Cusco decidió la serie
La clasificación se construyó fundamentalmente en el estadio Inca Garcilaso de la Vega. Allí, Cienciano protagonizó una de sus actuaciones internacionales más contundentes al derrotar 6-1 a Botafogo.
Mathías Succar fue la gran figura de aquella jornada con un triplete. Neri Bandiera marcó dos tantos y Marcos Martinich completó la goleada.
El resultado obligaba a Botafogo a vencer por cinco goles de diferencia en Río de Janeiro para llevar la eliminatoria a los penales. El gol tempranero de Danilo abrió una pequeña esperanza, pero el equipo brasileño nunca consiguió acercarse realmente a la remontada.
Un regreso que demoró 23 años
La clasificación tiene un fuerte componente histórico. Cienciano no llegaba a los cuartos de final de la Copa Sudamericana desde 2003, precisamente la temporada de su mayor hazaña deportiva.
Aquel equipo cusqueño avanzó hasta la final y derrotó 1-0 a River Plate para conquistar la Copa Sudamericana, convirtiéndose en el primer club peruano en ganar un torneo internacional oficial de la Conmebol.
Un año después confirmó su protagonismo continental al conquistar la Recopa Sudamericana.
Desde entonces, Cienciano volvió varias veces al torneo, pero no consiguió alcanzar nuevamente los cuartos de final. Sus mejores participaciones posteriores habían terminado en octavos en 2004, 2009 y 2025.
La campaña de 2026 rompe esa barrera.
Más de US$ 2,5 millones en premios
El avance también representa un importante ingreso económico para el club. La clasificación a cuartos de final supone un premio de US$ 700 mil, que se suma a los montos obtenidos durante las etapas anteriores del torneo.
De acuerdo con las cifras consignadas para la competición, Cienciano acumula aproximadamente US$ 2,575 millones en premios, sin considerar los ingresos generados por la taquilla de sus partidos como local.
Una eventual clasificación a semifinales añadiría otros US$ 800 mil.
La dimensión económica de la campaña resulta significativa incluso frente a la historia del club: el premio recibido por conquistar la Sudamericana de 2003 fue de US$ 500 mil.
El único peruano que sigue en carrera
Cienciano permanece además como el único representante peruano en competencia internacional esta temporada.
Su recorrido comenzó en las fases anteriores del certamen y continuó hasta los playoffs, donde eliminó a Lanús de Argentina. Luego llegó la serie ante Botafogo y el histórico 6-1 de Cusco que prácticamente sentenció la llave.
La Conmebol confirmó posteriormente la clasificación del conjunto imperial, mientras que el propio club celebró en sus plataformas oficiales su regreso a una instancia decisiva del torneo continental.
Montevideo City Torque, el próximo desafío
El rival de Cienciano en los cuartos de final será Montevideo City Torque, que eliminó a Tigre con un marcador global de 3-1.
La eliminatoria se disputará en septiembre. Los partidos de ida de los cuartos de final están previstos entre el 8 y el 10 de ese mes, mientras que las revanchas se jugarán entre el 15 y el 17.
Una nueva clasificación colocaría al conjunto cusqueño entre los cuatro mejores de la Copa Sudamericana por primera vez desde 2003.
Cienciano vuelve a mirar de frente al continente
Veintitrés años después de aquella campaña que terminó con la Copa levantada ante River Plate, Cienciano vuelve a instalarse entre los ocho mejores de la Sudamericana.
La derrota 1-0 en Río de Janeiro quedó reducida a una estadística. La verdadera diferencia se había construido en Cusco: 6-1 en la ida, 6-2 en el global y boleto a cuartos de final.
Ahora, frente a Montevideo City Torque, el único campeón internacional del fútbol peruano todavía en competencia buscará prolongar una campaña que ya constituye su mejor actuación continental en más de dos décadas.







