El contacto piel a piel podría reducir riesgo de mortalidad de prematuros

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Los recién nacidos muy pequeños que tienen un contacto prolongado piel a piel con su madre cuando están en el hospital podrían tener unas mejores probabilidades de supervivencia, según una nueva revisión.

Los expertos dijeron que el análisis de 124 estudios de todo el mundo confirma el valor del “cuidado canguro” para los recién nacidos prematuros.

El concepto se remonta a los años 70, cuando un médico en Colombia empezó a defender la práctica como alternativa a las incubadoras, que no están fácilmente disponibles en algunas partes del mundo. En lugar de eso, las madres sostienen a su recién nacido en el pecho, de manera que la piel de ambos entre en contacto, con una manta sobre el bebé.

La investigación realizada desde entonces ha mostrado que el cuidado canguro no solamente regula la temperatura corporal de los recién nacidos, sino que también mejora otros signos vitales (como la frecuencia cardiaca y la respiración) y favorece la lactancia materna.

La nueva revisión, publicada el 22 de diciembre en línea en la revista Pediatrics, confirmó que para los recién nacidos prematuros, el cuidado canguro también puede reducir el riesgo de sepsis (una grave infección de la sangre) y aumentar las probabilidades de supervivencia de los bebés.

En los estudios, los recién nacidos a los que se dio el cuidado canguro, junto con la atención médica estándar, tuvieron una tasa de mortalidad un 36 por ciento más baja que aquellos a los que se proporcionó solo la atención estándar. También tenían la mitad del riesgo de contraer sepsis, un riesgo un 78 por ciento más bajo de hipotermia y un riesgo un 88 por ciento más bajo de un nivel peligrosamente bajo de azúcar en sangre.

Hay algunas advertencias que mencionar, según los investigadores: Los estudios se realizaron en varios países, lo que significa que la definición de atención médica “estándar” varió.

Y la mayoría de los estudios que examinaron los fallecimientos y las infecciones graves se realizaron en países con unos ingresos bajos o medianos, donde esas complicaciones son mucho más habituales que en Estados Unidos y otros países ricos, dijo la autora principal del estudio, la Dra. Grace Chan.

Pero el cuidado canguro todavía puede tener un impacto cuando se usa junto con una atención médica avanzada, según Chan, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard y el Hospital Pediátrico de Boston.

“Los mecanismos que se cree que funcionan en el cuidado canguro (por ejemplo, la estabilización de la temperatura y otras señales vitales, y el aumento de la lactancia materna) probablemente sean los mismos en los distintos lugares”, dijo Chan. “Y eso también podría llevar a mejoras en los resultados de los bebés en las unidades de cuidados intensivos neonatales de EE.UU.”.

“A veces las personas piensan que la atención médica tiene que ser de tecnología punta, pero estos datos sugieren que algo tan sencillo realmente puede ser eficaz”, dijo la Dra. Siobhan Dolan, asesora médica de March of Dimes, que también es profesora de obstetricia y ginecología clínicas en el Centro Médico y el Colegio de Medicina Albert Einstein, de la ciudad de Nueva York.

En parte, dijo Dolan, el cuidado canguro ayuda al mejorar la regulación de la temperatura corporal de los bebés prematuros, y al estabilizar su corazón y su frecuencia cardiaca. “Pero quizá no sepamos todas las vías que están funcionando desde el punto de vista médico”, añadió.

 

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