El estudio RepCore® Nations 2026 mide la admiración, el respeto y la confianza que generan las principales economías entre los ciudadanos del G7. El Perú alcanzó el puesto 25 y se convirtió en el país latinoamericano mejor valorado.

Japón alcanzó por primera vez el primer lugar del ranking mundial de reputación, el Perú avanzó hasta la posición 25 y encabezó América Latina, mientras Israel sufrió la mayor caída registrada en la edición 2026.
Los tres movimientos forman parte del RepCore® Nations 2026, estudio elaborado por la consultora Reputation Lab y difundido inicialmente el 4 de junio. Los resultados correspondientes al Perú fueron destacados por PromPerú el 8 de setiembre.
La medición evalúa la admiración, el respeto y la confianza que inspira cada país entre los ciudadanos de las economías del G7: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón.
El ranking no mide crecimiento económico, seguridad, pobreza, institucionalidad ni resultados de gobierno. Refleja exclusivamente la percepción internacional que generan los países entre los públicos consultados.
Cómo se construye el ranking
RepCore® Nations adapta al ámbito de los países un modelo utilizado para evaluar la reputación de empresas y organizaciones.
La edición 2026, quinta de la serie, consultó a ciudadanos de 36 países sobre 74 naciones y reunió 124.014 evaluaciones.
El ranking principal comprende las 60 mayores economías del mundo según su producto bruto interno. Su posición se determina a partir de la percepción de los públicos del G7.
El modelo combina tres indicadores emocionales —admiración, respeto y confianza— con 22 atributos racionales relacionados con dimensiones económicas, políticas, sociales, culturales y ambientales.
La edición se desarrolló en un escenario global desfavorable. La reputación promedio de las 60 economías disminuyó 0,86 puntos respecto del año anterior.
De los países evaluados, 43 retrocedieron, 14 mejoraron y tres se mantuvieron sin variaciones. Dentro de ese contexto, los avances de Japón y el Perú adquieren una relevancia particular.
Japón alcanza por primera vez la cima
Japón encabezó el ranking por primera vez después de avanzar siete posiciones y superar a Canadá y Suiza, que habían liderado la edición anterior.
Australia y Dinamarca completaron los cinco primeros lugares de una clasificación dominada por democracias estables y países asociados con altos niveles de desarrollo, calidad institucional y confianza.
Reputation Lab colocó a Japón, China y Rusia entre las naciones que más mejoraron su percepción internacional durante el último año. Sin embargo, China y Rusia todavía permanecen en niveles de reputación considerados débiles o pobres.
El liderazgo japonés también se extendió al Made-In Score, indicador incorporado en la edición 2026 para medir el valor comercial asociado con el país de origen de un producto.
Japón ocupó el primer lugar en esa categoría, seguido por Italia, Suiza, Alemania y Suecia.
El resultado muestra que la reputación japonesa no solo se relaciona con la percepción general del país, sino también con la confianza que despiertan sus productos en los mercados internacionales.
El Perú sube al puesto 25
El Perú alcanzó 53,2 puntos y se ubicó en el puesto 25 entre las 60 mayores economías evaluadas.
El país avanzó dos posiciones frente a 2025, cuando ocupaba el lugar 27, y mejoró 1,7 puntos en su calificación. El resultado lo incorpora al reducido grupo de 14 naciones cuya reputación aumentó durante el último año.
Su puntaje se situó 3,3 unidades por encima del promedio general del ranking.
El Perú también se convirtió en el único país latinoamericano incluido entre los 30 primeros. Brasil apareció en el puesto 31; Chile, en el 33; Argentina, en el 36; México, en el 41; y Colombia, en el 50.
La clasificación ubica al país en la categoría de “reputación moderada”. Esta calificación refleja una percepción internacional favorable, aunque todavía por debajo de los niveles considerados fuertes o excelentes.
La excepción latinoamericana
El avance peruano resulta especialmente significativo dentro de una región cuyos principales países quedaron fuera del grupo de los 30 mejor valorados.
PromPerú destacó que la posición alcanzada amplía la distancia frente a Chile, México y Colombia y consolida al Perú como el país latinoamericano con mejor reputación entre los públicos del G7.
Los atributos más reconocidos están vinculados con el patrimonio natural, la cultura, la gastronomía y la hospitalidad.
Estos elementos fortalecen la capacidad del país para proyectarse como destino turístico y como origen de productos con identidad propia. Sin embargo, el estudio no permite concluir automáticamente que una mejor reputación se traducirá en mayores inversiones o visitantes.
Ese resultado dependerá también de factores como la conectividad, la competitividad, la estabilidad institucional, la seguridad y las condiciones para desarrollar actividades económicas.
Los peruanos mejoran su propia valoración del país
El estudio incluye una medición interna que registra la percepción que los ciudadanos tienen de su propio país.
En ese apartado, el Perú alcanzó 70,4 puntos, nivel calificado como excelente. La cifra representa un incremento de 7,7 puntos frente al año anterior, el mayor avance registrado en toda la investigación.
Este resultado debe diferenciarse de la clasificación internacional. El puesto 25 refleja cómo perciben al Perú los ciudadanos del G7, mientras que los 70,4 puntos corresponden a la valoración de los propios peruanos.
PromPerú relacionó el aumento de la percepción interna con la campaña “Más peruano que nunca”, desarrollada mediante la Marca Perú bajo el lema “El amor por el Perú no tiene fronteras”.
La entidad sostiene que una ciudadanía identificada y orgullosa de su país puede contribuir a fortalecer la promoción del turismo, las exportaciones y la inversión.
PromPerú destaca el liderazgo regional
“El estudio revela que el Perú escala al puesto 25 entre las 60 principales economías del mundo, avanzando dos posiciones respecto de 2025, y se mantiene como el país latinoamericano mejor valorado por la opinión pública del G7”, declaró la presidenta ejecutiva de PromPerú, Teresa Mera.
La funcionaria destacó también que los 53,2 puntos obtenidos colocan al país por encima del promedio del estudio.
“Con 53,2 puntos, 3,3 por encima del promedio de las economías evaluadas, el Perú amplía además su ventaja frente a Chile, México y Colombia, y se consolida como el país con mejor reputación de la región”, sostuvo.
PromPerú considera que el resultado proporciona respaldo a su estrategia de promoción internacional, aunque la medición no establece qué parte del avance puede atribuirse directamente a una campaña o política determinada.
Israel registra la mayor caída
En el extremo opuesto del ranking, Israel sufrió el retroceso más pronunciado de las 60 economías analizadas.
Su calificación disminuyó 7,2 puntos en un año, una caída más de ocho veces superior al descenso promedio del estudio. El país también perdió dos posiciones en la clasificación anual.
La serie histórica muestra un deterioro mayor. Desde 2022, Israel ha perdido 15,8 puntos y descendido 20 lugares, desde la posición 37 hasta la 57.
Con ese resultado quedó en el tramo final de la tabla, cerca de Rusia e Irán.
Irán pasó a ocupar el último lugar y desplazó a Rusia, que había permanecido en esa posición durante las cuatro ediciones anteriores.
El descenso de Israel coincide con otras investigaciones internacionales. El Nation Brands Index de Ipsos correspondiente a 2025 lo colocó en el último lugar entre 50 países por segundo año consecutivo, con una reducción de 6,1 % en su puntaje general.
Reputation Lab no atribuye causas específicas a los movimientos individuales. Por ello, cualquier explicación sobre el retroceso debe presentarse como interpretación y no como una conclusión directa del estudio.
Reputación no equivale a desempeño
El ranking mide la predisposición emocional que genera un país, no sus resultados económicos, políticos o sociales.
Una nación puede mejorar su reputación aunque presente dificultades internas, del mismo modo que otra puede perder valoración internacional sin que eso implique necesariamente una caída inmediata de su economía.
Esta distinción resulta esencial para interpretar los casos de Japón, el Perú e Israel.
El primer lugar japonés no representa por sí mismo una medición de crecimiento o institucionalidad. El ascenso peruano tampoco demuestra una mejora automática en seguridad, pobreza o inversión. De igual manera, el retroceso israelí refleja una pérdida de admiración, respeto y confianza entre los públicos consultados, no una evaluación integral de su desempeño estatal.
El posible impacto económico
Reputation Lab comparó cuatro años de su indicador RepScore con información de ONU Turismo y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
A partir de esa comparación, la consultora estima que cada punto adicional de reputación se asocia, en promedio, con un incremento de 7,2 % en el valor económico de las llegadas de turistas y de 1 % en la inversión extranjera directa.
Se trata de una correlación estadística general, no de una proyección oficial para cada país.
Por tanto, no puede afirmarse que la mejora de 1,7 puntos registrada por el Perú producirá automáticamente un determinado aumento en turismo o inversión. La reputación puede favorecer esos flujos, pero no constituye su única causa.
Lo que viene
PromPerú indicó que los resultados respaldan la continuidad de su estrategia de promoción internacional mediante la Marca Perú y la campaña “Más peruano que nunca”.
La traducción de esa percepción favorable en beneficios concretos dependerá de la capacidad del país para convertir reconocimiento cultural y turístico en experiencias, productos e inversiones competitivas.
La edición 2027 permitirá comprobar si Japón conserva el liderazgo, si el Perú mantiene su avance en un escenario global adverso y si Israel logra detener su caída.
Los flujos de turismo receptivo, exportaciones e inversión extranjera directa servirán como indicadores para evaluar si los cambios de reputación estuvieron acompañados posteriormente por resultados económicos.
Panorama
El RepCore® Nations 2026 dejó tres movimientos principales: Japón alcanzó por primera vez el liderazgo mundial, el Perú avanzó al puesto 25 y consolidó la mejor posición de América Latina, e Israel descendió hasta el lugar 57 después de sufrir la mayor caída anual.
El Perú obtuvo 53,2 puntos en la evaluación internacional y 70,4 en la valoración realizada por sus propios ciudadanos. Ambos resultados corresponden a mediciones diferentes y no deben confundirse.
La edición también confirmó un deterioro generalizado: 43 de las 60 mayores economías perdieron reputación frente al año anterior.
El ranking refleja la admiración, el respeto y la confianza que generan los países entre los públicos del G7. No constituye una evaluación de crecimiento económico, seguridad, institucionalidad ni desempeño gubernamental.







