El premier presentó la política general del Gobierno ante la Cámara de Diputados y dejó claro que el Ejecutivo buscará acuerdos políticos para obtener la delegación de facultades, sin recurrir a mecanismos de presión constitucional.

Lima, 20 de agosto de 2026. El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, anunció ante el Pleno de la Cámara de Diputados que el Ejecutivo negociará con cada bancada parlamentaria para conseguir la aprobación de las facultades legislativas que aún prepara. El jefe del Gabinete descartó así recurrir a una cuestión de confianza como instrumento para impulsar la delegación y apostó por construir los votos necesarios mediante acuerdos políticos.
La declaración se produjo durante la presentación de la Política General del Gobierno, la primera de un gabinete bajo el nuevo esquema bicameral. A diferencia del modelo anterior, la exposición ya no está vinculada a un voto de investidura: el artículo 130 reformado de la Constitución establece la presentación y el debate ante la Cámara de Diputados, pero no obliga al gabinete a solicitar una cuestión de confianza.
La estrategia: conseguir los votos bancada por bancada
Galarreta acudió al Palacio Legislativo después de solicitar formalmente su presentación ante el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Óscar Reto Otero. La sesión comenzó a las 10:00 a. m. y contempló aproximadamente cuatro horas de debate, distribuidas proporcionalmente entre las bancadas de una cámara integrada por 130 diputados.
El cambio constitucional resulta determinante para entender la estrategia del Gobierno. Con el retorno de la bicameralidad desapareció el antiguo voto de investidura posterior a la presentación del gabinete.
En consecuencia, la continuidad de los ministros no depende del resultado de esta exposición y el Ejecutivo deberá construir una mayoría parlamentaria específica cuando presente su solicitud de facultades legislativas.
La apuesta de Galarreta será, por tanto, política: negociar los votos directamente con las distintas bancadas.
El pedido todavía no está listo
El principal problema es que el proyecto que será objeto de esas negociaciones todavía se encuentra en elaboración.
Galarreta confirmó durante su intervención que el Ejecutivo continúa revisando el contenido de la solicitud y defendió el tiempo empleado en su preparación.
“Este gobierno va a batir el récord de presentar el proyecto de delegación de facultades más rápido de la historia. El más cercano ha sido 45 días, nosotros llevamos 22 pero estamos puliendo para tener todas las herramientas”, afirmó.
El pedido había sido analizado desde las primeras sesiones del Consejo de Ministros, principalmente como un mecanismo para dotar al Ejecutivo de herramientas frente a la delincuencia y otras prioridades gubernamentales. Sin embargo, hasta la presentación del premier ante la Cámara de Diputados no había sido remitido formalmente al Parlamento.
Las facultades legislativas permiten que el Congreso autorice temporalmente al Ejecutivo a emitir decretos legislativos sobre materias expresamente delimitadas. Por ello, la futura solicitud deberá precisar tanto los asuntos sobre los que pretende legislar como el plazo durante el cual podrá hacerlo.
Hasta el cierre de esta edición, esos dos elementos no habían sido anunciados oficialmente.
Seguridad, uno de los ejes del Gobierno
Aunque el contenido definitivo de las facultades permanece pendiente, Galarreta colocó la seguridad ciudadana entre las principales prioridades de su gestión.
“Este Gobierno va a recuperar la autoridad del Estado y a devolverle a la ciudadanía el derecho elemental de vivir y trabajar sin miedo”, sostuvo ante los diputados.
El premier anunció un fortalecimiento de la capacidad operativa del Estado mediante inteligencia, tecnología y mayor presencia policial, con especial atención a la extorsión, el sicariato, el crimen organizado y el tráfico ilícito de drogas.
Estos temas podrían formar parte de las materias que el Ejecutivo plantee dentro de su solicitud de delegación, aunque el Gobierno todavía deberá precisar formalmente su alcance.
El aumento del sueldo mínimo entra en la agenda
Otro de los asuntos defendidos por Galarreta es el incremento de la remuneración mínima vital (RMV), actualmente fijada en S/1.130.
El Gobierno anunció elevarla hasta S/1.300, lo que representa un incremento total de S/170, aproximadamente 15 %.
Según lo explicado por el premier, el aumento se ejecutaría en dos etapas. La primera contemplaría un incremento de S/100 entre octubre y noviembre de 2026, acompañado de un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas. Los S/70 restantes se aplicarían posteriormente, después del Fenómeno El Niño.
El ministro de Trabajo, Juan Sheput, ha señalado que existe una decisión política para concretar el incremento.
El planteamiento, sin embargo, genera posiciones diferentes entre empleadores y trabajadores. La Confiep ha solicitado que el aumento sea discutido en el Consejo Nacional del Trabajo y ha advertido sobre su impacto en las micro y pequeñas empresas, mientras que la CGTP plantea elevar el salario mínimo hasta S/1.500.
El capital político de Galarreta
La capacidad del premier para construir acuerdos será puesta a prueba cuando el proyecto llegue efectivamente al Congreso.
El gabinete está compuesto por 19 ministros y Galarreta llega a la Presidencia del Consejo de Ministros después de ejercer la primera vicepresidencia de la República.
Su presentación ante los diputados tuvo, por ello, un doble objetivo: explicar las prioridades del Gobierno y comenzar a construir el escenario político necesario para sacar adelante una agenda que requerirá votos parlamentarios.
La diferencia respecto del antiguo modelo es sustancial. El Gobierno ya no necesita superar una votación de investidura inmediatamente después de presentar su política general, pero tampoco puede utilizar esa instancia para vincular su permanencia a la aprobación de determinadas medidas.
Las facultades tendrán que conseguirse mediante negociación parlamentaria.
Lo que viene
El siguiente paso corresponde al propio Ejecutivo: terminar el proyecto y remitirlo formalmente al Congreso.
Una vez presentado, deberá iniciarse su trámite parlamentario, incluida la evaluación en las comisiones correspondientes y la posterior votación. Allí se conocerá hasta dónde están dispuestas las bancadas a conceder las atribuciones solicitadas y qué modificaciones exigirán a cambio de su respaldo.
También deberá conocerse un dato fundamental que todavía permanece pendiente: qué materias quiere exactamente el Gobierno que el Congreso le permita legislar y durante cuánto tiempo.
Al cierre de esta edición, no se había anunciado una fecha oficial para la presentación del proyecto ni las bancadas habían fijado posiciones definitivas frente a una solicitud cuyo contenido completo todavía desconocen.
Panorama
Luis Galarreta cumplió el 20 de agosto con la presentación de la Política General del Gobierno ante la Cámara de Diputados bajo las nuevas reglas de la bicameralidad. No hubo voto de investidura ni cuestión de confianza.
Ahora comienza una etapa distinta: conseguir los votos.
El premier ha adelantado cuál será su estrategia: buscar acuerdos bancada por bancada para obtener las facultades legislativas que el Ejecutivo considera necesarias para desarrollar su programa de gobierno.
La primera prueba será la presentación del propio proyecto. Solo entonces se conocerán las materias, el plazo solicitado y, sobre todo, si Galarreta cuenta con los acuerdos políticos suficientes para conseguir su aprobación.







