HAY QUE ESPECTORAR A ESTA CLASE POLÍTICA

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Con enorme decepción, indignación y un poco de ira observo el panorama político de nuestro país y puedo afirmar que seguimos dando vueltas en el mismo lugar. En una plaza en la que los otorongos y sus secuaces del Ejecutivo juegan en pared para salirse con la suya. Los Congresistas se están blindando entre ellos para no perder sus gollerías y los del Ejecutivo de igual manera. Fue pura alharaca y finta barata el mamotreto del adelanto de elecciones, y lo dije con todas sus letras y en su momento, que no había intención sincera de irse sino de atarantar a la opinión pública y enfriar las cosas para atornillarse hasta el 2026 y eso se está cumpliendo.
La clase política en el poder, que no representa a nadie, solo vela por sus intereses y por las cuotas que les falta pagar para cancelar sus créditos inmobiliarios y vehiculares, los mismos que no caducan hasta el año 2026, por ello nadie va a soltar la mamadera. Abran los ojos y aprendan la lección y sean responsables al momento de votar para no estar llorando sobre la leche derramada.
Basta con investigar a todos los congresistas que tienen créditos bancarios y financieros pendientes de pago y se verá que todos su calendarios de abonos concluyen el 2026, fecha de Elecciones Generales. Demostrado esto y apuesto mi pulgar derecho que más de la mitad está comprometido en estos financiamientos. Escarben y verán. Y entonces estos indicios me hacen concluir que nada va a cambiar en el Perú de aquí al 2026. La clase política en el poder en su mayoría es corrupta o tiene tendencia a la corrupción. Solo que soplan la pluma para el lado más evidente, tratando de pasar piola. Boluarte y sus secuaces están decorando por encima un pastel que se están comiendo por dentro. A su favor, como elementos distractores corre la tragedia de las lluvias torrenciales, que han acarreado huaicos que a su vez han arrasados con la moral de la población, que antes no tenía nada y ahora muerde el polvo, ante un Estado inútil y viciado que no atina a nada, sino a colocar paleativos como carpas y refugios improvisados, donde debió haber represas y canales para desviar el agua de las de las lluvias.
Reportajes de vistas aéreas, con los ministros como tripulación, sobrevolando las zonas arrasadas, no sirven de nada. Este tipo de tragedia solo se combaten con prevención. Y lo más terrible es que casi es un hecho que nos va a golpear la Corriente del Niño Costero y el Niño Global, y lo terrible es que ya casi no hay tiempo para hacer nada. Sino jugar con la esperanza de los aquejados.
Hay que prepararse para expectorar a esta clase política. Hay que incetivar a los peruanos de bien y a los jóvenes idealistas a participar en política. Obligar a la academia a que se postule. A los amantes verdaderos del Perú, a los patriotas originales puros y limpios, a que acudan al llamado de las urnas en busca de un cambio verdadero. A los verdes, a los que no se casan con nadie, a los que rompen tarjetas y expulsan de su presencia a los traidores a la patria que buscan refiles por todos lados.
Urge fortalecer, agrandar y duplicar el presupuesto de la Contraloría General de la república y lo mismo con el Ministerio Público, estamos viviendo una emergencia nacional de lucha contra la corrupción. No nos ganaron en el pasado los esbirros de Abimael Guzmán con sus bombas, apagones y cobardes asesinatos. Y no nos van a ganar, ni destruir, ahora los amantes de la corrupción y la coima que están representados en todos los partidos y representan la actual hipócrita clase política.
No hay dos, o estamos con el Perú que tanto amamos y luchamos por una renovación positiva de la clase política o callamos y con ello nos hacemos cómplices de esta lacra miserable que se enriquece a costa de las necesidades de los que nada tienen.
Y poderosos son los que nada tienen, pues en democracia tienen el poder de su voto para cambiar su realidad. No en busca de regalos o programas sociales, sino para logar oportunidades de crédito para poder invertir y crear su propio trabajo y su propia riqueza, eso es un derecho que nadie les puede negar.
No pierdan la esperanza de que algo va a cambiar, así le digan lo contrario y muchos repitan que todo está jodido. Instrúyanse, investiguen, reflexionen, postúlense y voten por gente decente. Y no abandonen a su elegido a su libre albedrío, respírenle en la nunca y exíjanle resultados y para que cumplan sus promesas. Y presionesmos para que se legisle y poder sacarlos del poder sino hacen bien su trabajo. Hay que exigirles a los otorongos que saquen leyes para renovarlos a mitad de periodo, los mismo para el Ejecutivo. Podrá salir caro, pero más caro resultará que se queden en el poder gente contaminada por la corrupción. Estamos a tiempo de sembrar las bases para lograr un mejor futuro para los que vienen detrás. Como decía el estratega Ricardo Gareca” “pensá, peruano, pensá”. Hasta la próxima semana mis amigos de Primera.

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