La sombra de Antauro persigue a Sánchez rumbo al balotaje

El candidato insiste en que el exmilitar cumplió su condena, mientras arrecian las críticas por sus antiguos elogios al Andahuaylazo.

Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú, defendió públicamente el derecho de Antauro Humala a participar en la vida política al señalar que el exmilitar “ya pagó sus culpas” por los delitos vinculados al denominado Andahuaylazo, levantamiento ocurrido en enero de 2005 en la ciudad de Andahuaylas que dejó cuatro policías fallecidos. Las declaraciones fueron formuladas durante la campaña de la segunda vuelta electoral de 2026 y han reavivado el debate sobre la interpretación política de aquellos hechos, así como sobre la relación entre Sánchez y sectores vinculados al etnocacerismo.

Un episodio que continúa marcando la agenda política

El Andahuaylazo ocurrió entre el 1 y el 4 de enero de 2005, cuando Antauro Humala lideró la toma de una comisaría en Andahuaylas junto a un grupo de reservistas etnocaceristas que exigían la renuncia del entonces presidente Alejandro Toledo.

Durante los enfrentamientos murieron cuatro efectivos de la Policía Nacional del Perú: Carlos Cahuana Pacheco, Luis Chávez Vásquez, Ricardo Rivera Fernández y Abelardo Cerrón Carbajal. Tras la intervención de las fuerzas del orden, Humala fue detenido y posteriormente condenado por diversos delitos relacionados con los hechos, entre ellos homicidio, secuestro y rebelión.

El caso se convirtió en uno de los episodios más relevantes de la historia política reciente del país debido a sus implicancias institucionales y al posterior protagonismo político alcanzado por Antauro Humala.

La defensa de Sánchez

En declaraciones recientes, Roberto Sánchez afirmó que Antauro Humala cumplió la condena impuesta por el Poder Judicial y que actualmente no enfrenta impedimentos legales para ejercer sus derechos ciudadanos.

“El ciudadano ya pagó sus culpas. Tampoco seamos más papistas que el Papa”, señaló el candidato presidencial al ser consultado sobre la participación política del líder etnocacerista.

Sánchez también precisó que él no participó en el Andahuaylazo y sostuvo que cualquier evaluación sobre los hechos debe realizarse dentro del marco legal vigente y respetando las decisiones adoptadas por las autoridades judiciales.

Las declaraciones se suman a otras realizadas en enero de 2025, cuando participó en una actividad por los veinte años del Andahuaylazo. En aquella ocasión calificó el levantamiento como una “gesta de rebeldía” y una “acción política”, expresiones que posteriormente generaron cuestionamientos de distintos sectores políticos y sociales.

Reacciones y cuestionamientos

Las declaraciones sobre el Andahuaylazo han generado críticas de familiares de los policías fallecidos y de diversos actores políticos.

Familiares de las víctimas han expresado su rechazo a que los hechos sean definidos como una “gesta”, argumentando que dicha interpretación minimiza el impacto humano de la asonada y desconoce el sacrificio de los efectivos policiales que murieron durante los enfrentamientos.

El debate también ha alcanzado el escenario electoral, donde distintos sectores han cuestionado la cercanía política entre Sánchez y Humala, especialmente en un contexto de alta polarización previo a la segunda vuelta presidencial.

Implicancias en la campaña electoral

La controversia se produce en una etapa decisiva de la campaña presidencial. El tema ha vuelto a instalar en la agenda pública asuntos relacionados con la memoria histórica, la violencia política y los límites de la reconciliación democrática.

Analistas consideran que la discusión podría influir en la percepción de algunos sectores del electorado respecto a las alianzas políticas y a la posición de los candidatos frente a episodios controvertidos de la historia reciente del país.

Al mismo tiempo, el caso pone nuevamente en debate el alcance de los derechos políticos de personas que han cumplido condenas penales y el papel que pueden desempeñar posteriormente en la vida pública.

Escenarios y consecuencias posibles

Con la segunda vuelta electoral en marcha, es probable que las declaraciones de Sánchez continúen siendo objeto de escrutinio político y mediático.

La controversia podría generar nuevos pronunciamientos de organizaciones civiles, asociaciones de familiares de víctimas y actores políticos interesados en precisar sus posiciones respecto al Andahuaylazo y a la figura de Antauro Humala.

Asimismo, el tema podría convertirse en un punto adicional de confrontación durante los debates y actividades de campaña previos a la elección presidencial.

Panorama

Las declaraciones de Roberto Sánchez sobre Antauro Humala y el Andahuaylazo han reabierto una discusión que combina memoria histórica, justicia, derechos políticos y competencia electoral. Mientras el candidato sostiene que Humala ya cumplió su condena y puede ejercer plenamente sus derechos ciudadanos, diversos sectores mantienen cuestionamientos sobre la interpretación política de los hechos ocurridos en Andahuaylas en 2005. El debate continúa desarrollándose en paralelo a la campaña rumbo a la segunda vuelta presidencial.