Un sistema de nieve, hielo y frío polar afecta a más de la mitad del país, paraliza servicios esenciales y obliga a declarar emergencias en decenas de estados.

Una potente tormenta invernal impulsada por una irrupción del vórtice polar afecta desde el 24 de enero a amplias zonas de Estados Unidos, provocando al menos 20 muertes, cortes masivos de electricidad, la cancelación de más de 25.000 vuelos y el cierre de escuelas, carreteras y edificios públicos. El fenómeno, que se extiende desde Texas hasta Nueva Inglaterra, impacta a unos 180 millones de personas, según el Servicio Meteorológico Nacional, y ha sido descrito por autoridades estatales como un “asedio ártico” debido a la persistencia del frío, la nieve y el hielo.
Antecedentes y contexto del fenómeno
La tormenta, identificada por meteorólogos como una de las más intensas de los últimos años, se formó a partir del desplazamiento hacia el sur del vórtice polar, un anillo de vientos fuertes que normalmente mantiene el aire extremadamente frío confinado sobre el Ártico. Cuando este sistema se debilita, permite que masas de aire gélido avancen hacia latitudes medias.
En esta ocasión, el aire polar chocó con corrientes más templadas provenientes del sur de Estados Unidos, generando un sistema de tormentas caracterizado por nevadas intensas, lluvia helada y acumulaciones significativas de hielo, condiciones consideradas particularmente peligrosas por su impacto en la infraestructura y el transporte.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las condiciones adversas podrían persistir varios días, ya que las bajas temperaturas ralentizan el derretimiento de la nieve y el hielo, dificultando las tareas de recuperación.
Víctimas, daños y afectación a servicios básicos
Las autoridades confirmaron al menos 20 fallecimientos vinculados directa o indirectamente al evento climático. Entre ellos, se reportaron dos muertes por hipotermia en Luisiana, además de decesos asociados a accidentes y emergencias médicas en estados como Texas, Tennessee, Kansas y Pensilvania.
En el plano energético, más de 800.000 hogares permanecieron sin suministro eléctrico hasta la tarde del domingo, de acuerdo con la plataforma PowerOutage.us. Las acumulaciones de hielo sobre árboles y tendidos eléctricos provocaron la caída de cables y postes, especialmente en zonas del centro y este del país.
El impacto en el transporte aéreo fue igualmente severo. Datos de FlightAware indican que más de 25.000 vuelos fueron cancelados desde el inicio de la emergencia, afectando tanto a vuelos nacionales como internacionales. Carreteras interestatales clave fueron cerradas o restringidas debido a la peligrosidad del hielo, y las autoridades atendieron cientos de accidentes de tránsito en estados como Virginia y Kentucky.
Declaraciones de autoridades y alertas oficiales
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, instó a la población a permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios.
“Una especie de asedio ártico se ha apoderado de nuestro estado y de muchos otros”, declaró, al advertir que se trata de “la tormenta invernal más fría que hemos visto en años”.
En la capital federal, la alcaldesa Muriel Bowser confirmó que Washington D. C. enfrenta su mayor tormenta de nieve en una década, tras declarar el estado de emergencia y ordenar el cierre de edificios y servicios no esenciales.
Desde Kentucky, el gobernador Andy Beshear alertó que la región está recibiendo más hielo del previsto inicialmente, lo que incrementa el riesgo para la infraestructura y la seguridad vial.
Por su parte, la meteoróloga Allison Santorelli, del NWS, advirtió en declaraciones a medios estadounidenses que “la nieve y el hielo se derretirán muy lentamente y no desaparecerán pronto, lo que dificultará cualquier esfuerzo de recuperación”.
Emergencias declaradas y respuesta institucional
Casi la mitad de los estados del país activaron algún tipo de declaratoria de emergencia, lo que permitió movilizar recursos adicionales para el despeje de carreteras, la atención de damnificados y la restauración de servicios.
El sistema educativo también se vio ampliamente afectado: escuelas y universidades cancelaron clases de forma preventiva en numerosos estados. A nivel federal, el Senado de Estados Unidos suspendió una votación programada para el lunes debido a la imposibilidad de garantizar el desplazamiento seguro de legisladores y personal.
Aunque estados del norte como Dakota del Norte, Dakota del Sur y Minnesota están habituados a temperaturas bajo cero, los meteorólogos subrayan que resulta inusual observar valores entre 15 y 20 grados Celsius por debajo de la media estacional en estados del sur como Texas, Luisiana y Tennessee, donde además se registraron acumulaciones de hielo cercanas a los 2,5 centímetros.
Implicaciones sociales, económicas y de seguridad
El impacto de la tormenta se extiende más allá de la emergencia inmediata. Las interrupciones en el transporte y la energía afectan cadenas de suministro, servicios de salud y actividades económicas en amplias regiones del país. Asimismo, las autoridades sanitarias advirtieron sobre el riesgo de hipotermia, especialmente entre personas sin hogar y poblaciones vulnerables.
Los expertos también señalan que el hielo representa una amenaza mayor que la nieve, al aumentar exponencialmente el riesgo de accidentes, colapsos de infraestructura y cortes prolongados de electricidad.
El papel del cambio climático en eventos extremos
Meteorólogos y climatólogos consultados por medios internacionales coinciden en que aún no existe consenso definitivo sobre el vínculo directo entre esta tormenta específica y el cambio climático. No obstante, varios estudios sugieren que el calentamiento del Ártico y los cambios en la temperatura de la superficie del mar podrían influir en el comportamiento del vórtice polar, aumentando la frecuencia o intensidad de episodios de frío extremo en latitudes medias.
Este debate se mantiene abierto dentro de la comunidad científica, mientras los servicios meteorológicos continúan monitoreando la evolución del sistema.
Próximos días y escenarios previstos
Según los pronósticos oficiales, la tormenta avanzará hacia el noreste y comenzará a despejar las Provincias Marítimas de Canadá en los próximos días. Sin embargo, el aire frío persistirá sobre gran parte de Estados Unidos hasta inicios de febrero, manteniendo condiciones peligrosas en amplias zonas.
Las autoridades recomiendan a la población seguir las alertas oficiales, evitar viajes innecesarios y extremar precauciones frente al frío prolongado y la posible formación de hielo.
Panorama
La tormenta invernal que azota a Estados Unidos se perfila como uno de los episodios climáticos más severos de los últimos años, con al menos 20 víctimas mortales, millones de personas afectadas y una paralización significativa de servicios esenciales. Mientras continúan las labores de emergencia y recuperación, los pronósticos anticipan varios días más de frío extremo, lo que mantiene en alerta a autoridades y ciudadanos en gran parte del país.
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