Mercado del aceite de oliva en Perú crece pese al fuerte aumento de precios

El impacto de El Niño y la menor producción presionan la oferta, mientras la demanda se mantiene firme por el auge de productos saludables.

El mercado del aceite de oliva en Perú muestra crecimiento sostenido en 2026, impulsado por la demanda de productos saludables, pese a un alza de precios de hasta 40% desde 2023 debido a factores climáticos y menor producción.

El mercado peruano de aceite de oliva atraviesa una etapa de crecimiento estructural sostenido, impulsado principalmente por cambios en los hábitos de consumo hacia productos naturales y de mayor valor agregado. Según información de Santolivo Group, esta tendencia se mantiene firme a pesar del incremento significativo de precios registrado en los últimos años.

Desde 2023, el precio del aceite de oliva en el mercado local ha acumulado aumentos de entre 30% y 40%, en un contexto marcado por restricciones en la oferta tanto a nivel nacional como global. Este comportamiento responde a una menor disponibilidad de aceitunas y a tensiones en el abastecimiento internacional, factores que han presionado al alza los costos del producto.

Luis Pineda, CEO de Santolivo Group, señaló que, pese a este escenario, las perspectivas del sector continúan siendo favorables. Indicó que, si bien los consumidores pueden ajustar temporalmente sus volúmenes de compra o migrar hacia alternativas más económicas, la tendencia hacia el consumo de productos saludables y asociados al bienestar se mantiene en expansión.

En términos estructurales, el mercado enfrenta un proceso de ajuste progresivo influido por factores climáticos, especialmente los efectos del fenómeno de El Niño, así como por el impacto acumulado de campañas agrícolas previas. Estos elementos han condicionado la producción y han generado una dinámica de precios más volátil desde 2023.

De acuerdo con datos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), la producción de aceite de oliva en Perú registró en 2023 una caída superior al 65% respecto al año anterior, evidenciando la magnitud del impacto climático en el sector.

Pineda explicó que la recuperación de la producción no responde a ciclos anuales independientes, sino a un proceso acumulativo en el que el estado del cultivo en una campaña afecta directamente la siguiente. En ese sentido, aunque el 2025 mostró una recuperación parcial en la cosecha, esta no fue suficiente para estabilizar los precios, mientras que el 2026 continúa presentando condiciones adversas.

Asimismo, el ejecutivo advirtió que el cambio climático está generando impactos persistentes en la productividad del olivo, afectando tanto el volumen como la calidad del fruto. Esta situación configura un escenario de oferta inestable y menos predecible en el mediano plazo.

En el plano económico, esta combinación de demanda creciente y oferta restringida sugiere un mercado con precios elevados, pero con oportunidades de expansión para productores que logren adaptarse a las nuevas condiciones climáticas y de producción.

Panorama

El mercado del aceite de oliva en Perú se mantiene en una fase de crecimiento sostenido, aunque condicionado por factores climáticos y productivos que han elevado los precios. A pesar de estos desafíos, la demanda continúa en expansión, consolidando perspectivas positivas para el sector en el mediano plazo.