NARCOESTADO A LA BOLIVIANA

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Los pueblos tienen el derecho y la obligación de labrar su propio destino, sin ninguna injerencia externa, sino, la de su única y propia voluntad, que nace de su convicción de progresar en el marco de sus propias leyes. No debemos permitir que ningún extranjero se atreva siquiera a insinuar cual debe ser el camino que debemos recorrer en busca de nuestro destino.
La convulsión social que se vive en el Perú, sobre todo en algunos lugares de las regiones del sur, se ha convertido en el mejor escenario para los objetivos del ex presidente de Bolivia, Evo Morales. Y es que el exmandatario altiplánico ha encontrado en Puno a sus principales aliados que ven con buenos ojos el proyecto geopolítico conocido como Runasur.
Sus constantes visitas a Puno han tenido el único objetivo de convencer a las organizaciones sociales de ser parte de este proyecto que ha provocado que algunos compatriotas no reconozcan al Perú como su nación.
Los aliados de Morales se han hecho notar con claridad, por un lado, el ex gobernador de Puno, Germán Alejo ha expresado en más de una oportunidad su intención de que Puno sea parte de Runasur. En el mes de noviembre, Alejo recibió a Morales y demostró toda su simpatía con el proyecto.
Desde el ámbito universitario, Morales también tiene aliados, Félix Huanca Rojas, decano de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Altiplano realizó un homenaje al expresidente boliviano y planteó que sea distinguido como doctor honoris causa. La iniciativa tuvo el respaldo del rector Paulino Machaca Ari.
La voz de alerta la dio el excongresista Rómulo Mucho quien ha dicho que “quieren convertir al Perú en un narcoestado, eso ya prácticamente estaba en camino con Castillo, narcoestado porque en Bolivia prácticamente eso ya lo sabemos cómo dirigente cocalero que ha sido toda su vida”, señaló.
La actividad de Evo Morales en Perú ha venido creciendo en los dos últimos años y de hecho el ex presidente boliviano intentó realizar en la ciudad del Cusco una reunión de Runasur en diciembre del 2021 que finalmente fue suspendida luego que la comisión de Relaciones Exteriores del Congreso declaró a Morales como persona no grata.
Mientras que en Bolivia existen muchos temores y especulaciones acerca de las medidas que el Gobierno se propone tomar para enfrentar la crisis económica.
Aparte de mencionar los probables cambios de ministros, que dependerán del control que tenga el presidente de la situación, están los rumores de gasolinazo y devaluación, entre otros.
La primera medida parece más urgente si se toma en cuenta que al mes de noviembre pasado el déficit de la balanza energética llegó a 1.100 millones de dólares.
Ocurre que la importación de automotores está ahora en su mayor furor, con autos robados, usados, nuevos y todo lo demás que ingresan por todas las fronteras.
No se descarta que, a mitad de este año, el déficit de la balanza energética supere los 1.500 millones si no se frena el crecimiento del parque automotor. La idea que está considerando el Gobierno desde hace varios meses es aplicar un gasolinazo discriminatorio, que afecte solamente a vehículos de mucho consumo, por ejemplo, con motores de 3.000 centímetros cúbicos de cilindrada, o más.
La demora se debe a que YPFB no tiene los medios para aplicar esa medida, además de que se prestaría a corrupción en cada lugar de venta de combustibles.
En cuanto a la devaluación, el gobierno está barajando la posibilidad de reponer el Bolsín del Banco Central, para que sea gradual, o hacerlo bruscamente.
Ambas medidas, el gasolinazo y la devaluación, son equivalentes a bombas sociales que podrían acabar con el Gobierno, y por el momento lo paraliza. Mientras tanto, la única actividad que avanza sin problemas es el narcotráfico, como lo demuestran las avionetas capturadas en el exterior en los últimos dos días, con cargas cotizadas en 100 millones de dólares. Se calcula que por cada avioneta que cae, diez o quince pasan sin problemas llevando la droga a Brasil, Argentina y Paraguay.
Algunos propagandistas del Gobierno han comenzado a lanzar mensajes para que los bolivianos se acostumbren a la idea de que en un Estado fallido se puede vivir, porque entran los dólares y hay productos de contrabando en todos los mercados.
La propuesta olvida algo esencial: el negocio del narcotráfico es excluyente de todas las demás actividades económicas. Barre con todas, como ocurre en Chapare, donde está prohibido cultivar otra cosa que no sea coca y donde la propiedad privada está sometida a la dictadura de los sindicatos.
Bolivia está ingresando a momentos de definición de su futuro, y dentro de sus planes está arrastrar al Perú en su aventura suicida, ahora que el narcoterrorismo tiene una propuesta para toda la región. Estemos más alertas que nunca, hasta la próxima semana mis amigos de Primera.

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