Un crimen recurrente: la falta de agua potable

0
39

En época electoral los políticos vuelven a ofrecer la solución de la escasez de agua potable, pero el problema persiste. A nivel nacional 7 a 8 millones de peruanos adolecen del vital líquido elemento y en Lima Metropolitana millón y medio de capitalinos sufren día a día la ausencia del agua potable.

El Alcalde de Miraflores Luis Molina sostuvo este fin de semana una reunión de trabajo, en la que analizó el problema que significa la escasez de agua potable en Lima Metropolitana y en el interior del país. La verdad es que la ausencia de agua potable es un drama diario.

Y este drama, anotó, se vuelve un crimen cuando en Lima se usa agua potable para regar áreas verdes, cuando un millón y medio de limeños adolece de ese servicio. Eso no puede suceder, señaló con preocupación.

Apeló a la información oficial que señala que el Perú es uno de los 20 países más ricos del mundo en agua. Sin embargo, este recurso se encuentra distribuido de manera heterogénea en el territorio y no se ubica necesariamente en los lugares donde existe una mayor demanda.

La costa peruana concentra más del 70% de la población, pero solo cuenta con el 1.8% del total de agua que se produce.

Según Naciones Unidas, las poblaciones que se encuentran por debajo de 1 700 m3 de agua/ habitante /año, atraviesan por una situación de escasez hídrica.

En Perú, entre 7 y 8 millones de peruanos/as aún no tienen agua potable, siendo Lima la ciudad más vulnerable: es la  segunda capital en el mundo asentada en un desierto y solo llueve 9 milímetros al año. El río Rímac es el principal proveedor de luz y agua para la población de Lima y Callao, (74.5% de agua)  y, al mismo tiempo, es  la cuenca más deteriorada en términos ambientales.

En el caso de Lima, 1.5 millones de ciudadanos no cuentan con acceso a agua potable ni alcantarillado. Existe un notorio contraste entre la zona urbana y periurbana, donde los pueblos jóvenes y pequeños asentamientos humanos no gozan del servicio de agua, ni desagüe, como el resto de zonas de Lima que sí.

Estos ciudadanos son abastecidos de agua a través de  camiones cisterna que les venden  el recurso a un costo elevado, pagando varias veces más, en  comparación con las personas que tienen conexión domiciliaria.

Dentro de este marco el Alcalde Molina recordó aquellos años de las décadas del 60 y 70 en caminatas realizadas por las ardientes laderas de Comas e Independencia, donde se asentaban migrantes venidos del macizo andino en busca del progreso en la capital.

Sin agua potable y sin alcantarillado así subsistían esos pobladores y así viven actualmente vecinos de esos y otros distritos de Lima Metropolitana, a pesar del tiempo transcurrido.

El cilindro de agua (antes de metal, hoy de plástico) es el compañero fiel de estas poblaciones, hasta donde llegan camiones cisterna (aguateros). Tan importante es el cilindro en la vida diaria del vecindario que en uno de los barrios de Comas levantaron un monumento en homenaje al cilindro.

El Alcalde Molina terminó la reunión con una recomendación a tomar con seriedad el tema del abastecimiento del agua potable y el alcantarillado. Además, sugirió la instalación de plantas de tratamiento de aguas residuales para reuso en el riego de parques y jardines y terminar con ese indebido empleo del agua potable, mientras millones claman por el líquido elemento.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here