El-Sayed no matiza al describir la ofensiva israelí en Gaza, y deja a sus correligionarios sin lugar donde esconderse.

La disputada primaria demócrata al Senado en Míchigan, programada para el martes 4 de agosto de 2026, se ha convertido en el escenario más visible de la fractura interna del Partido Demócrata en torno a Israel y al costo de vida. El precandidato progresista Abdul El-Sayed, exdirector de salud pública del condado de Wayne, enfrenta a la congresista Haley Stevens en una contienda por el escaño que dejará vacante el senador saliente Gary Peters, en momentos en que el Senado se encuentra bajo control republicano por un estrecho margen de 53 a 47.
Una contienda que se redujo a dos
La primaria, que durante meses incluyó a una tercera aspirante, la senadora estatal Mallory McMorrow, quedó reducida a un enfrentamiento directo entre Stevens y El-Sayed el domingo 5 de julio de 2026, cuando McMorrow suspendió su campaña sin respaldar a ninguno de los dos candidatos restantes, aunque prometió su «pleno apoyo» a quien resultara ganador de cara a la elección general de noviembre. Horas después de ese anuncio, la fiscal general de Míchigan, Dana Nessel, aliada de McMorrow, se convirtió en la funcionaria estatal de mayor rango en respaldar públicamente a Stevens.
El mitin de Detroit y el respaldo progresista
El sábado 18 de julio de 2026, el senador independiente por Vermont Bernie Sanders y la congresista neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortez encabezaron un mitin en el Detroit Opera House bajo el lema «The People vs. The Powerful» («El pueblo contra los poderosos»). Según distintos medios que cubrieron el evento, la asistencia osciló entre 1.600 y 2.000 personas —cifra que varía según la fuente—, y contó también con la presencia de la congresista Rashida Tlaib, el presidente del sindicato United Auto Workers (UAW), Shawn Fain, y el legislador estatal Donavan McKinney.
Sanders enmarcó la contienda como una disputa entre El-Sayed y «la clase multimillonaria», mientras que Ocasio-Cortez calificó al candidato como representante de «la política del futuro». El evento en Detroit formó parte de una gira de tres mítines ese fin de semana —que incluyó paradas en Lansing y Grand Rapids— con una asistencia acumulada superior a las 6.000 personas, de acuerdo con la propia campaña de El-Sayed.
El gasto de AIPAC: una cifra en disputa
El financiamiento externo se ha convertido en uno de los ejes centrales de la contienda. Distintas fuentes periodísticas —Associated Press, CBS Detroit, ABC News, Axios y The Times of Israel— reportaron a fines de julio que el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC) y sus grupos afiliados habían gastado cerca de 30 millones de dólares respaldando a Stevens, lo que constituiría la mayor inversión de la organización en una sola contienda electoral en su historia.
Un reporte de Michigan Advance, basado en registros federales presentados ante la FEC hasta el 28 de julio, situó el gasto del comité de acción política afiliado a AIPAC, United Democracy Project, en poco más de 24 millones de dólares, tras una última semana de campaña en la que ese grupo destinó cerca de 4,87 millones adicionales en publicidad. Por su parte, la agencia Jewish Telegraphic Agency reportó que, durante el debate final entre ambos candidatos el 27 de julio, tanto El-Sayed como otro participante afirmaron que el gasto de AIPAC y sus afiliados alcanzaba los 46 millones de dólares, cifra que la propia agencia señaló no haber podido verificar de forma independiente. Dada esta disparidad entre fuentes, el monto exacto del gasto de AIPAC no puede confirmarse con precisión; las cifras verificadas más recientes lo ubican en un rango de entre 24 y 30 millones de dólares, dentro de un gasto externo total en la contienda demócrata que Bridge Michigan calculó en más de 41 millones de dólares hacia mediados de julio.
En contraste, El-Sayed ha gastado aproximadamente 3,2 millones de dólares de su propia cuenta de campaña en publicidad, más un millón adicional en gasto externo, y ha reportado el reclutamiento de más de 10.000 voluntarios en el estado. Stevens, según su campaña, ha gastado un millón de dólares en publicidad y cuenta con «cientos» de voluntarios en Míchigan.
Las declaraciones de El-Sayed sobre Gaza
El-Sayed ha calificado de manera reiterada y consistente la ofensiva militar israelí en Gaza como un «genocidio», postura documentada en múltiples entrevistas y declaraciones públicas desde 2024 hasta la actualidad, incluida una entrevista en CNN en abril de 2026 en la que afirmó que el gobierno israelí es «tan malvado como Hamás». El candidato también ha calificado a Israel de «Estado paria» y ha pedido el fin de la ayuda militar incondicional de Estados Unidos hacia ese país.
Stevens, en contraste, se ha descrito como una «orgullosa demócrata proisraelí» y ha evitado pronunciarse directamente sobre el financiamiento de AIPAC a su campaña, aunque sí ha criticado públicamente al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu durante el debate del 27 de julio. En los últimos días de campaña, el cruce se agudizó: Stevens acusó públicamente a El-Sayed de responsabilizar a «los estadounidenses judíos» por sus dificultades políticas, señalamiento que el candidato progresista rechazó.
Los respaldos y el estado de las encuestas
La contienda también quedó marcada por una división clara entre el establishment demócrata y el ala progresista del partido. Stevens obtuvo el respaldo de figuras como el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer; el propio senador saliente Gary Peters; la exsenadora Debbie Stabenow, y, ya en la última semana de campaña, la gobernadora Gretchen Whitmer. El-Sayed, por su parte, sumó el apoyo de Sanders, Ocasio-Cortez y, tras la gira de mítines de julio, de la senadora Elizabeth Warren.
A tres días de la votación, las encuestas disponibles muestran una ventaja para El-Sayed. Una encuesta de Emerson College Polling/WLNS/WOOD TV divulgada el 30 de julio le otorgó 54% de las preferencias frente a 39% de Stevens (57% a 41% al redistribuir a los indecisos), mientras que el promedio de encuestas de RealClearPolitics —que combina distintos sondeos— lo ubicaba con una ventaja de 10,2 puntos (50,5% frente a 40,3%). No obstante, otra encuesta reciente de Glengariff Group mostró un escenario distinto para la elección general: en un hipotético cara a cara contra el candidato republicano Mike Rogers, Stevens apenas lo superaba por un punto (46% a 45%, dentro del margen de error), mientras que El-Sayed perdía frente a Rogers por un margen de doble dígito, un dato que analistas citados por Axios han señalado como fuente de preocupación entre dirigentes demócratas sobre la «electabilidad» del candidato progresista de cara a noviembre.
Opinión pública sobre el Partido Demócrata
Distintas encuestas ofrecen cifras diferentes sobre la opinión de los propios demócratas respecto a su partido, por lo que la cifra exacta no puede establecerse de forma unívoca. Una encuesta de AP-NORC de octubre de 2025 situó la favorabilidad interna en 67%, frente a 85% en septiembre de 2024. Gallup, en enero de 2026, registró una cifra de 73%, tras un 87% en una medición previa. Una encuesta de Fox News reportó 77%, también en descenso desde 87%.
Próximos pasos
El resultado de la primaria del 4 de agosto definirá al aspirante demócrata que enfrentará en las elecciones generales del 3 de noviembre al republicano Mike Rogers, aliado de Trump y sin oposición en su propia primaria, en una contienda considerada clave para el control del Senado en los comicios legislativos de mitad de mandato. Mercados de predicción como Polymarket asignaban a El-Sayed, al cierre de esta nota, una probabilidad cercana al 97% de obtener la nominación demócrata.







