«TENGO UNA REUNIÓN A LAS 9:30»: EL MENSAJE QUE EXPONE LA OBSESIÓN DEL DIPUTADO PÉREZ POR SU ROPA… Y POR ELLA

El programa Cuarto Poder difundió el registro de 45 llamadas y mensajes de WhatsApp del legislador de Juntos por el Perú, mientras la defensa del parlamentario sostiene una versión distinta de lo ocurrido dentro de la comisaría de San Miguel.

El programa dominical Cuarto Poder difundió el sábado 2 de agosto de 2026 una serie de mensajes, llamadas y otras pruebas vinculadas a la denuncia por presunta agresión física y psicológica que pesa contra el diputado de Juntos por el Perú Julián Pérez Mallqui, presentada por su expareja, una abogada de 44 años. El reportaje reconstruyó la secuencia de hechos ocurridos el jueves 30 de julio, que derivó en la detención en flagrancia del legislador cusqueño apenas seis días después de haber jurado el cargo.

El registro de llamadas y mensajes

De acuerdo con el material difundido, Pérez Mallqui realizó 45 llamadas al teléfono de su expareja entre las 6:06 y las 8:00 de la mañana, sin obtener respuesta. Entre los mensajes de WhatsApp reproducidos por el programa figuran dos en los que el legislador solicitaba recoger sus pertenencias del domicilio: en uno de ellos escribió que solo quería retirar su ropa, y en otro explicó que tenía una reunión partidaria a las 9:30 de la mañana y no contaba con muda de ropa. Según Caretas, en otros mensajes revisados por el dominical Panorama, el parlamentario expresó preocupación por la repercusión política del caso y le pidió a la denunciante resolver la situación, en referencia a una denuncia previa por violencia psicológica que ella ya había presentado contra él.

La versión de la denunciante

Ante la falta de respuesta, Pérez Mallqui se dirigió hasta la vivienda de su expareja en el distrito de San Miguel, donde las cámaras de seguridad lo registraron alrededor de las 8:03 de la mañana. Según la reconstrucción policial, el legislador ingresó al inmueble después de que el padre de la denunciante dejara la puerta principal entreabierta, subió hasta el tercer piso e irrumpió en la habitación donde ella se encontraba. La denuncia señala que la reclamó de manera exaltada por no responder sus llamadas y la insultó con expresiones despectivas relacionadas con su profesión. La mujer relató a Cuarto Poder el temor que sintió durante el episodio, y afirmó que llegó a encerrarse para pedir auxilio a la Policía Nacional. Un efectivo policial, identificado como Elbis López Laban, llegó al domicilio alrededor de las 8:44 de la mañana, tras lo cual el legislador retiró sus pertenencias y ambos fueron trasladados a la comisaría de San Miguel para formalizar la denuncia.

Ya en la dependencia policial, según el testimonio de la denunciante, el parlamentario la sujetó del brazo derecho y le propinó tres patadas en la pierna derecha cuando ella salía de los servicios higiénicos, episodio que —de acuerdo con la denuncia— fue presenciado por personal policial. Un Certificado de Medicina Legal practicado a la mujer confirmó la presencia de equimosis en el brazo y la pierna derechos.

La versión de la defensa del diputado

La abogada Gabriela Estefanero, defensora de Pérez Mallqui, ofreció una reconstrucción distinta de lo ocurrido en la comisaría. Según explicó a RPP, el legislador no llegó a la dependencia en calidad de intervenido, sino que acudió de manera voluntaria junto a su expareja para dejar constancia de un retiro del hogar, tras una discusión previa. La abogada sostuvo que fue el propio diputado quien recibió agresiones físicas dentro del recinto policial, y citó el acta de intervención policial, que —según leyó textualmente— consigna que el personal presente vio a Pérez Mallqui recibiendo golpes mientras se protegía con los brazos. La defensa cuestionó además que la Policía se negara a recibir una denuncia del legislador contra la propia denunciante y contra las autoridades intervinientes.

Antecedentes y situación procesal

Pérez Mallqui permaneció detenido las 48 horas que permite la ley y recuperó su libertad el sábado 1 de agosto, aunque continúa bajo investigación de la Fiscalía en calidad de citado. Durante su declaración ante la Policía y el Ministerio Público, el legislador se acogió a su derecho constitucional a guardar silencio; extrajudicialmente, rechazó las acusaciones en su contra y afirmó que continuará ejerciendo sus funciones parlamentarias. El caso se suma al historial que ya arrastraba el legislador, que incluye una denuncia por agresión a una expareja en 2020 y una condena por lesiones culposas tras un accidente de tránsito en 2024 en el que atropelló a una menor. La investigación también busca esclarecer cómo el parlamentario condujo su vehículo hasta la vivienda de la denunciante pese a que su licencia de conducir figuraría suspendida.

Reacciones políticas

El caso generó pronunciamientos dentro del Congreso. El vocero de la bancada de diputados de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, solicitó formalmente este domingo 2 de agosto, mediante un oficio remitido a la Comisión de Disciplina de su propio grupo parlamentario, el inicio de un procedimiento disciplinario y la suspensión cautelar de Pérez Mallqui, al considerar que los hechos investigados constituyen una conducta incompatible con los principios éticos de la organización. Ese pedido se produjo pese a que el propio Zunini había cuestionado antes, en declaraciones públicas, la versión sobre una agresión ocurrida dentro de la comisaría. Por su parte, la senadora Lourdes Alcorta remarcó que la inmunidad parlamentaria no protege a los legisladores frente a delitos comunes cometidos fuera del ejercicio de su función legislativa.

En el plano institucional, el segundo vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Harvey Colchado, confirmó que el caso será asumido por la Comisión de Ética del Congreso apenas esta quede formalmente instalada, ya que las comisiones parlamentarias aún se encontraban en proceso de conformación al cierre de esta nota. Colchado descartó cualquier tipo de protección hacia el legislador: «Acá otorongo sí va a comer otorongo», declaró. La congresista Indira Huilca, de Ahora Nación, señaló que Pérez podría enfrentar una suspensión de hasta cuatro meses por parte de la Comisión de Ética, y no descartó que el caso derive en un proceso de desafuero o inhabilitación a través de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales. El abogado penalista Luis Lamas Puccio explicó que, para que avance una eventual prisión preventiva o un juzgamiento, el pleno de la Cámara de Diputados debería aprobar primero el levantamiento del fuero parlamentario de Pérez Mallqui; de no aprobarse esa medida, el legislador podría continuar el proceso en libertad. Debido a la gravedad del caso, la Cámara de Diputados evalúa además una eventual suspensión o desafuero del parlamentario, escenario en el que su curul sería asumida por su accesitaria, María Luz Huacac.

Implicancias y escenarios posibles

El contraste entre la versión de la denunciante —respaldada por el certificado médico legal y, según se ha reportado, por testigos policiales— y la versión de la defensa, que invoca la misma acta de intervención para sostener una narrativa opuesta, deja en manos de la Fiscalía la tarea de esclarecer los hechos ocurridos dentro de la comisaría de San Miguel. El desenlace del caso dependerá tanto de las diligencias fiscales en curso como de la eventual decisión del pleno del Congreso sobre el levantamiento de la inmunidad parlamentaria del legislador.

Panorama

Con nuevas pruebas difundidas por Cuarto Poder y una defensa que sostiene una versión opuesta a la de la denunciante sobre lo ocurrido dentro de la comisaría, el caso de Julián Pérez Mallqui continúa bajo investigación fiscal, mientras el Congreso evalúa los pasos a seguir respecto a la inmunidad parlamentaria del legislador cusqueño.