DIÉSEL, PUTIN Y ELECCIONES: TRUMP SE APOYA EN MOSCÚ PARA CONTENER EL ALZA DE PRECIOS

Rusia liberaría combustible al mercado mundial, según Trump, a menos de un mes de las legislativas estadounidenses.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes 9 de octubre que su homólogo ruso, Vladimir Putin, acordó suministrar diésel al mercado estadounidense y mundial para aliviar los elevados precios del combustible. El anuncio llega a menos de un mes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos buscan conservar sus estrechas mayorías en el Congreso. Ese mismo día, el Departamento del Tesoro autorizó temporalmente operaciones comerciales con diésel ruso.

EL COMBUSTIBLE, EN EL CENTRO DE LA CAMPAÑA

El encarecimiento del diésel afecta al transporte de mercancías y a la agricultura, y aumenta la presión sobre los costos de numerosos productos. Según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA), el promedio nacional alcanzó un récord de US$ 6,53 por galón el 22 de septiembre. El 9 de octubre se situaba en US$ 6,28, todavía muy por encima de los niveles de un año antes.

La Administración de Información Energética (EIA), que realiza una medición semanal distinta, registró US$ 6,529 por galón el 21 de septiembre y US$ 6,199 el 5 de octubre. Ambas series muestran una moderación respecto del máximo de septiembre, aunque los precios siguen elevados.

La crisis del estrecho de Ormuz mantiene fuertes restricciones sobre el suministro de productos refinados. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió el 2 de octubre que, pese a la recuperación de las exportaciones de crudo de Oriente Medio, los flujos de combustibles continuaban limitados. Los ataques ucranianos contra refinerías rusas agravaban especialmente la escasez de diésel.

El contexto económico pesa sobre la campaña electoral. Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre situó la aprobación de Trump en el 32 %, sin cambios respecto de septiembre y en el mínimo de su carrera política registrado por ese sondeo. Entre los votantes registrados, el respaldo a los candidatos demócratas al Congreso alcanzó el 44 %, frente al 37 % de los republicanos.

LOS SUMINISTROS ANUNCIADOS

En su mensaje en Truth Social, Trump afirmó que Rusia suministraría más de 300.000 toneladas de diésel de inmediato, otras 500.000 durante noviembre y un millón inmediatamente después. Añadió que podría entregar otros tres millones de toneladas en un plazo corto, dependiendo del estado de sus refinerías. El mandatario aseguró que los envíos permitirían reducir rápidamente los precios.

El Kremlin confirmó la disposición de Rusia a suministrar petróleo y productos petrolíferos a los mercados estadounidense y mundial. Según Moscú, la conversación entre los presidentes abordó también el conflicto en Ucrania y la situación en torno a Irán.

Los volúmenes anunciados por Trump corresponden a compromisos de suministro: no acreditan que el combustible ya haya llegado a sus destinos ni que todos los cargamentos se dirijan a Estados Unidos.

QUÉ AUTORIZA EL TESORO

La Licencia General n.º 135 de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), emitida el 9 de octubre, autoriza operaciones de venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso, incluidas las importaciones hacia Estados Unidos, hasta las 00:01, hora del este, del 7 de abril de 2027.

El documento no fija volúmenes ni exige que el combustible estuviera embarcado antes de su emisión. Tampoco autoriza débitos en las cuentas que el Banco Central de Rusia, el Fondo Nacional de Bienestar y el Ministerio de Finanzas ruso mantienen en instituciones financieras estadounidenses.

OTRAS MEDIDAS PARA ALIVIAR LOS PRECIOS

El anuncio se suma a las iniciativas adoptadas durante la semana para aumentar la disponibilidad de combustible.

El 2 de octubre, el G7 acordó una liberación coordinada, a través de la AIE, de 100 millones de barriles durante cuatro meses, como parte del cumplimiento de compromisos anteriores. La operación incluye una entrega sustancial de diésel durante los primeros veinte días. Los países también reafirmaron su compromiso de evitar restricciones al comercio de energía entre miembros del grupo.

El 5 de octubre, Trump firmó una orden ejecutiva para facilitar temporalmente el uso en carretera del diésel teñido, destinado habitualmente a maquinaria agrícola y otros usos fuera de vía. La disposición ordena suspender determinadas penalidades por ese uso entre el 5 de octubre y el 31 de diciembre.

El aplazamiento de los impuestos correspondientes, sin intereses ni sanciones, queda condicionado a que el Tesoro determine que existe fundamento legal para concederlo. La orden también encarga explorar mecanismos, incluida una eventual ley, para eliminar las obligaciones aplazadas. Por tanto, no suprime automáticamente el impuesto.

EL RECHAZO DE UCRANIA Y DEL CONGRESO

El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, criticó el acuerdo y advirtió que aliviar la presión económica sobre Rusia contribuiría a financiar la continuación de la guerra. Su rechazo se produjo mientras una delegación ucraniana se encontraba en Estados Unidos para abordar posibles vías de solución al conflicto.

En Washington, el senador demócrata Richard Blumenthal sostuvo que la decisión contradice la intención del Congreso expresada en la reciente ley bipartidista de sanciones. En un comunicado, pidió a Trump retirar el acuerdo y acusó a la administración de favorecer la maquinaria bélica rusa.

Trump promulgó el 18 de septiembre la Ley Lindsey O. Graham de Sanciones contra Rusia e Irán de 2026. La norma establece plazos de treinta días para aplicar varias sanciones, prohibiciones y medidas arancelarias, que se cumplen el 18 de octubre. También contempla exenciones sujetas a una certificación escrita de interés nacional y a un informe al Congreso. Además, preserva expresamente la facultad del Tesoro de emitir nuevas licencias generales.

UN EFECTO TODAVÍA INCIERTO

El anuncio provocó una caída inicial en los futuros estadounidenses de diésel, pero esa reacción del mercado no equivale a una reducción inmediata del precio que pagan los consumidores.

Expertos consultados por Associated Press consideran que los suministros rusos podrían aliviar parcialmente la escasez, aunque dudan de que produzcan una reducción significativa y sostenida. Daniel Sternoff, del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, señaló que persisten restricciones importantes al suministro de combustibles de Oriente Medio. Michael Lynch, de la Energy Policy Research Foundation, advirtió que redirigir diésel ruso hacia Estados Unidos podría obligar a otros compradores a buscar proveedores alternativos, limitando el beneficio global.

La prueba del acuerdo será su ejecución: cuánto combustible adicional podrá colocar Rusia en el mercado, cuándo llegará y qué efecto tendrá sobre los precios. Con las elecciones del 3 de noviembre próximas, Trump busca un alivio económico cuyo alcance aún no está demostrado.