LA DEUDA DE LÓPEZ ALIAGA EN LIMA: CARA, SOBREDIMENSIONADA Y CON 24,6% DE EJECUCIÓN

El Consejo Fiscal calcula el verdadero costo de un endeudamiento que triplica el límite fiscal recomendado: contraído a tasas de interés altísimas y con una ejecución tan baja, la comuna termina pagando de más por dinero que ni siquiera ha llegado a usar.

Un informe del Consejo Fiscal concluye que la deuda de la Municipalidad Metropolitana de Lima equivale al 347,6% de sus ingresos corrientes promedio y proyecta pagos superiores a S/500 millones anuales entre 2028 y 2035. El organismo advierte que la excepción legal que permitió este nivel de endeudamiento no evitó que la ciudad enfrente ahora una de las mayores presiones fiscales de su historia reciente.

Una deuda que supera ampliamente los límites fiscales

El endeudamiento de la Municipalidad Metropolitana de Lima alcanzó una magnitud sin precedentes. Así lo sostiene el Informe N.° 03-2026-CF del Consejo Fiscal, publicado el 23 de julio de 2026, que analiza el cumplimiento de las reglas fiscales de los gobiernos subnacionales durante el ejercicio 2025 y dedica un capítulo específico a la situación financiera de la capital.

De acuerdo con el documento, el Saldo de Deuda Total (SDT) llegó a S/5.045 millones al cierre de 2025, equivalente al 347,6% de los ingresos corrientes promedio de la comuna. En la práctica, el nivel de endeudamiento representa cerca de tres veces y media el límite prudencial que la legislación establece para la mayoría de gobiernos regionales y municipales del país.

La Municipalidad de Lima pudo alcanzar ese nivel porque la legislación le permitía quedar exceptuada de dichas restricciones al mantener una calificación crediticia de grado de inversión («A» o superior), una condición que el Consejo Fiscal identifica como un elemento central para entender la magnitud del programa de financiamiento ejecutado durante la gestión de Rafael López Aliaga.

El costo financiero: pagar por dinero que permanece sin ejecutar

El informe sostiene que el principal problema no radica únicamente en el tamaño de la deuda, sino también en el costo que genera mantener recursos sin utilizar.

Solo durante 2025, la Municipalidad desembolsó S/276 millones en intereses por los bonos emitidos. Aunque los recursos aún no ejecutados generaron S/124 millones en rendimientos financieros, el costo neto ascendió a S/152 millones.

El Consejo Fiscal advierte que esta situación refleja un problema de eficiencia financiera: la comuna continúa pagando elevados intereses por recursos cuya utilización avanza lentamente, reduciendo el margen presupuestal disponible para inversión pública.

Las proyecciones son todavía más exigentes. Entre 2028 y 2035, el servicio anual de la deuda —intereses más amortización— superará los S/500 millones cada año, una cifra comparable al gasto histórico de inversión pública ejecutado por la propia Municipalidad Metropolitana de Lima.

Bonos emitidos, pero obras que siguen sin avanzar

La investigación del Consejo Fiscal también identifica un importante desfase entre el financiamiento obtenido y la ejecución real de las inversiones.

Al 13 de julio de 2026, los 58 proyectos financiados mediante el programa de bonos registraban un avance financiero conjunto de apenas 24,6%.

Más preocupante aún resulta el avance físico: 33 proyectos todavía no mostraban ejecución material, pese a que la deuda ya genera intereses desde hace varios meses.

Para el organismo técnico, esta combinación de alto endeudamiento y baja ejecución incrementa el costo efectivo de cada proyecto, pues la ciudad continúa pagando por recursos que permanecen inmovilizados mientras las obras siguen sin concretarse.

Una excepción legal que hoy vuelve al centro del debate

El programa de endeudamiento fue desarrollado durante la administración de Rafael López Aliaga, quien ejerció la alcaldía entre 2023 y octubre de 2025, antes de renunciar para participar en las elecciones presidenciales de 2026.

Desde el inicio del programa, el Consejo Fiscal expresó preocupación por el volumen de deuda que estaba asumiendo la comuna.

Ya en 2025 el organismo advertía que el endeudamiento comprometía seriamente la sostenibilidad financiera municipal.

En febrero de 2024, el Ministerio de Economía y Finanzas intentó suspender temporalmente la excepción que permitía a Lima quedar fuera de los límites ordinarios de endeudamiento. Sin embargo, la Municipalidad rechazó esa medida y defendió su autonomía financiera para continuar con la emisión de bonos.

Tras asumir la alcaldía, Renzo Reggiardo evitó pronunciarse sobre el estado de las finanzas municipales durante el proceso de transferencia, señalando que aún evaluaba la información recibida.

Investigación fiscal en curso

El programa de bonos también ha generado consecuencias en el ámbito judicial.

La Fiscalía inició diligencias preliminares por presuntos delitos de colusión y negociación incompatible relacionados con el proceso de endeudamiento municipal.

Hasta la fecha de cierre de este informe no existe una acusación formal ni una resolución judicial que establezca responsabilidades penales.

Rafael López Aliaga ha rechazado públicamente las imputaciones y sostiene que el financiamiento respondió a una estrategia destinada a acelerar la ejecución de grandes obras para la ciudad.

El debate técnico

El presidente del Consejo Fiscal, Alonso Segura Vasi, ha reiterado que el problema no es únicamente cuánto se pidió prestado, sino la velocidad con que esos recursos vienen siendo ejecutados.

Según sus estimaciones, el servicio anual de la deuda pasará de aproximadamente S/120 millones a más de S/500 millones, lo que reducirá significativamente el espacio fiscal de las futuras administraciones municipales.

Desde el entorno del exalcalde López Aliaga se cuestionan estas conclusiones y se defiende la viabilidad técnica del esquema de financiamiento, además de poner en duda la imparcialidad de algunos de sus críticos.

El Consejo Fiscal, por su parte, recuerda que su función es exclusivamente técnica y consiste en supervisar el cumplimiento de las reglas fiscales y advertir riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Las consecuencias para Lima

Más allá del debate político, el informe plantea un escenario de largo plazo.

Si las proyecciones se cumplen, una parte importante del presupuesto municipal deberá destinarse al pago de la deuda durante al menos dos gestiones adicionales.

Ello podría limitar la capacidad de financiar nuevas obras, ampliar servicios públicos o responder con mayor flexibilidad a futuras contingencias financieras.

Por esa razón, el Consejo Fiscal recomienda acelerar la ejecución de los proyectos ya financiados y diseñar mecanismos de reestructuración financiera que permitan reducir el costo de mantener recursos inmovilizados mientras continúan acumulándose intereses.

Panorama

La deuda de S/5.045 millones, equivalente al 347,6% de los ingresos corrientes de la Municipalidad Metropolitana de Lima, coloca a la capital en una situación excepcional dentro de las finanzas públicas subnacionales del país. Para el Consejo Fiscal, el problema ya no es únicamente el volumen del endeudamiento, sino el elevado costo que implica pagar intereses por recursos cuya ejecución avanza lentamente. Mientras el organismo técnico insiste en acelerar las inversiones y fortalecer la disciplina fiscal, la gestión de Rafael López Aliaga mantiene que el programa de bonos fue una decisión necesaria para impulsar el desarrollo de Lima. El debate sobre quién asumirá finalmente el costo político y financiero de esa estrategia seguirá marcando la agenda municipal durante los próximos años.