LA FED SUBE LAS TASAS POR PRIMERA VEZ EN TRES AÑOS Y DESAFÍA A TRUMP

La decisión abre una tensión directa entre la Casa Blanca y un banco central dirigido por Kevin Warsh, el presidente de la Reserva Federal nombrado por el propio Donald Trump.

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) elevó este miércoles su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual y la situó en un rango de entre 3,75 % y 4 %.

La medida fue aprobada por unanimidad al término de la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y representa la primera subida de tasas desde julio de 2023.

El ajuste contradice las reiteradas exigencias del presidente Donald Trump, quien ha reclamado durante años una política monetaria más flexible para estimular la economía. La decisión adquiere especial relevancia porque la Fed está presidida por Kevin Warsh, el economista elegido por el propio Trump y quien asumió el cargo en mayo de 2026.

UN PRESIDENTE DE LA FED QUE NO SIGUIÓ EL GUION DE LA CASA BLANCA

La nominación de Warsh había generado expectativas de que el banco central adoptaría una posición más cercana a los intereses del Gobierno.

Antes de asumir la presidencia de la Fed, había cuestionado la respuesta de la institución frente a la inflación posterior a la pandemia y expresado opiniones favorables sobre las políticas económicas de la administración. La oposición demócrata llegó a calificarlo como una “marioneta” de Trump.

El mandatario contribuyó a esa percepción. A comienzos de febrero declaró a NBC News que Warsh no habría sido nominado si no hubiese estado dispuesto a reducir las tasas de interés.

Sin embargo, el primer gran movimiento monetario de su gestión siguió la dirección opuesta. La subida rompe un periodo de más de tres años sin incrementos y convierte el desacuerdo entre la Casa Blanca y la Fed en una confrontación abierta sobre el rumbo de la economía estadounidense.

LA CASA BLANCA CUESTIONA LA DECISIÓN

El Gobierno reaccionó el mismo miércoles y rechazó los argumentos utilizados por el banco central.

“La decisión de hoy, bastante desafortunada, de la Reserva Federal de aumentar las tasas de interés no estaba respaldada, desde el punto de vista del Gobierno, por un argumento económico convincente”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, a Fox News.

La administración Trump defendía un recorte de los tipos como una herramienta para impulsar el crecimiento y reducir el costo del financiamiento para empresas y consumidores.

Warsh evitó responder en términos políticos y justificó la decisión mediante los indicadores económicos. Sostuvo que la inflación se ha mantenido “demasiado alta durante demasiado tiempo”.

Durante la conferencia de prensa posterior a la reunión, afirmó que tanto él como el comité todavía consideran que la política monetaria continúa favoreciendo el crecimiento, incluso después del incremento.

Los analistas de Danske Bank calificaron el nuevo cuadro de proyecciones de la Fed como “moderadamente agresivo en relación con las expectativas”.

EL PETRÓLEO VUELVE A PRESIONAR LOS PRECIOS

El principal argumento de la Fed es la persistencia de la inflación por encima de su objetivo del 2 % anual.

El comunicado del organismo señala que el aumento busca acelerar el retorno de los precios hacia esa meta. La presión más inmediata proviene de la energía.

El precio del petróleo se ha incrementado más de 75 % durante 2026, mientras que la gasolina acumula un aumento superior al 45 % desde el comienzo de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, a finales de febrero, según un reporte de NBC News difundido por Telemundo.

Las mediciones disponibles sitúan la inflación interanual en aproximadamente 3,4 %. La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de los alimentos y la energía, alcanza 2,7 %.

Los salarios, por su parte, crecen a una tasa promedio cercana al 3,1 %. La relación entre remuneraciones y precios mantiene al costo de vida como una de las principales preocupaciones de los estadounidenses.

Tanto la Casa Blanca como la Fed sostienen que buscan proteger el poder adquisitivo de los hogares, pero proponen caminos opuestos. El Ejecutivo quiere tasas más bajas para abaratar el crédito y estimular la actividad, mientras el banco central considera necesario mantener condiciones restrictivas para contener la inflación.

UN RESPALDO UNÁNIME DENTRO DE LA FED

La subida de 25 puntos básicos fue aprobada con una votación de 12-0 dentro del FOMC.

La unanimidad fortalece la posición institucional de la Reserva Federal frente a las presiones políticas y presenta el ajuste como una decisión compartida por todos los integrantes del comité, no como una iniciativa personal de Warsh.

Las proyecciones económicas publicadas el miércoles muestran que la mediana de la inflación PCE para 2026 subió a 3,7 %, mientras que la estimación del PCE subyacente aumentó a 3,4 %. Ambas cifras se encuentran una décima por encima de las previsiones divulgadas en junio.

Los responsables de la política monetaria no esperan que la inflación regrese al objetivo del 2 % antes de 2029.

Al mismo tiempo, el escenario macroeconómico ofrece margen para elevar los tipos sin anticipar una recesión inmediata. La Fed mejoró su previsión de crecimiento para 2026 de 2,2 % a 2,3 % y proyectó una tasa de desempleo de 4,1 % para el cierre del año.

Preston Caldwell, economista jefe para Estados Unidos de Morningstar, consideró que el tono adoptado por Warsh durante la conferencia de prensa sugiere que podría promover nuevas subidas en las próximas reuniones.

EL CRÉDITO COMIENZA A ENCARECERSE

La decisión de la Fed ya se trasladó a algunas de las principales referencias financieras del país.

Grandes bancos estadounidenses, entre ellos JPMorgan, KeyCorp y BNY, elevaron su tasa preferencial de préstamos de 6,75 % a 7 %. Este indicador influye en el costo de las tarjetas de crédito, los préstamos personales y otras modalidades de financiamiento de tasa variable.

En el mercado hipotecario, la encuesta semanal de Freddie Mac situó la tasa promedio de los créditos a 30 años en 6,76 % al 10 de septiembre. Para las hipotecas a 15 años, el promedio fue de 6,09 %.

La tasa fija a 30 años había descendido a 5,98 % el 26 de febrero, su nivel más bajo de 2026. Sin embargo, la medición diaria de Mortgage News Daily alcanzó el martes 7,22 %, el nivel más alto de las últimas 52 semanas.

La Fed no determina directamente las tasas hipotecarias de largo plazo. Estas también dependen de los rendimientos de los bonos del Tesoro, del mercado de títulos respaldados por hipotecas y de las expectativas sobre la inflación. No obstante, una política monetaria más restrictiva endurece las condiciones generales de financiamiento.

QUIÉNES SENTIRÁN EL IMPACTO

El efecto no será igual para todos los hogares estadounidenses.

La mayoría de los propietarios mantiene hipotecas a tasa fija por periodos de 15 o 30 años, por lo que sus cuotas mensuales no cambiarán a causa de la decisión.

El impacto se concentrará en quienes busquen adquirir una vivienda, refinanciar una deuda existente o tengan préstamos sujetos a tasas variables. También afectará a consumidores con saldos elevados en tarjetas de crédito y a empresas dependientes del financiamiento bancario.

La otra cara del incremento es que los ahorristas podrían acceder a mayores rendimientos en depósitos, cuentas remuneradas y otros productos financieros. Sin embargo, ese beneficio no se traslada de forma automática ni uniforme entre las entidades.

LA FED ANTICIPA OTRA POSIBLE SUBIDA

La decisión del miércoles podría no ser la última del año.

El nuevo diagrama de puntos revela que 16 de los 18 funcionarios que presentaron proyecciones contemplan al menos una subida adicional antes de finalizar 2026. Cuatro de ellos anticipan dos aumentos.

La mediana de la tasa de fondos federales proyectada para el cierre del año pasó de 3,8 % en junio a 4,1 % en septiembre.

Doce participantes situaron su estimación en 4,125 %, cuatro en 4,375 % y dos en 3,875 %. Estas previsiones no representan compromisos definitivos y podrán modificarse según la evolución de los precios, la actividad económica y el empleo.

La próxima reunión del FOMC se realizará a finales de octubre, apenas una semana antes de las elecciones de medio término. Si el comité aprueba otra subida, volverá a encarecer el crédito en plena campaña electoral y con el costo de vida como uno de los asuntos centrales del debate.

OTROS BANCOS CENTRALES TAMBIÉN ENDURECEN SU POLÍTICA

La decisión de la Reserva Federal forma parte de un escenario internacional marcado por nuevas presiones inflacionarias.

El Banco Central Europeo aumentó sus tasas en 25 puntos básicos el 10 de septiembre, en su segunda subida de 2026. Desde el 16 de septiembre, la facilidad de depósito se encuentra en 2,50 %, el tipo principal en 2,65 % y la facilidad marginal de crédito en 2,90 %.

El Banco de Inglaterra anunciará este jueves su decisión monetaria. Las expectativas del mercado apuntan a que mantendrá su tasa en 3,75 %.

En Japón, los analistas anticipan que el banco central elevará el viernes su tipo de interés en un cuarto de punto, hasta 1,25 %.

PRÓXIMA PRUEBA: LA REUNIÓN DE OCTUBRE

Con el aumento del 16 de septiembre, la Reserva Federal cerró un ciclo de más de tres años sin subidas y dejó su tasa de referencia en un rango de entre 3,75 % y 4 %.

La institución justificó el ajuste por la persistencia de la inflación y respaldó la decisión con un voto unánime. La Casa Blanca, en cambio, sostiene que el incremento carece de una justificación económica convincente y teme sus efectos sobre el crecimiento.

Las consecuencias ya se reflejan en la tasa preferencial de los principales bancos y en el costo de los créditos para hogares y empresas. Además, las proyecciones de la propia Fed no anticipan que la inflación regrese al objetivo del 2 % antes de 2029.

La reunión de finales de octubre, a una semana de las elecciones de medio término, será la siguiente prueba de una disputa que ya no se limita a las declaraciones: enfrenta al Gobierno con un banco central dirigido por el presidente que Trump eligió.