TRAS LA PANDEMIA, “QUE DIOS NOS AYUDE”

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El brote del coronavirus, originado en China, ha infectado, al cierre de esta edición, a más de 3 millones 145 mil personas, de las cuales ha causado la muerte en 228.154, pero 955.894 se han recuperado y en el Perú, los contagios suman ya más de mil. Su propagación, al mismo tiempo, ha sumergido a los negocios en pérdidas económicas severas. Entre los impactos más visibles destacamos los siguientes:

Desde enero de 2020, cuando empezó el coronavirus, al día de hoy, los índices bursátiles Financial Times Stock Exchange (FTSE), Nikkei y Dow Jones han caído drásticamente en 33 %, 27 % y 19 %, respectivamente, afectando los fondos de pensiones y las inversiones de las empresas que compran y venden acciones en estos mercados, de acuerdo con la BBC.

La combinación entre caída del precio del petróleo, el desplome de las monedas y el coronavirus es, definitivamente una negativa para el crecimiento. Y en este escenario, Brasil, Chile y Colombia están entre los países latinoamericanos más afectados por la devaluación de sus monedas en lo que va del año.

Coincidentemente con estos hechos, y luego de que el presidente Martín Vizcarra anunciara el Estado de Emergencia a nivel nacional durante quince días para controlar la propagación del coronavirus, el precio del dólar en el Perú ascendió a S/ 3.5375 en el mercado interbancario, según el diario Gestión.

La subida del dólar podría afectar a las empresas que importan insumos y productos, precisamente, desde China. Estas suelen tener stock para tres meses sin problemas, pero si la epidemia no se controla, tendrán dificultades en julio de 2020.

En respuesta a la pandemia, el Banco Central de los Estados Unidos (FED) ha reaccionado bajando significativamente la tasa de interés a 0.25 %, con el propósito de hacer la deuda más barata y estimular el gasto y la inversión para reactivar la economía norteamericana.

En el Perú, el Banco Central de Reserva (BCRP) mantuvo su tasa de interés referencial en 2.25 %. Según este ente emisor, el monto de los swaps cambiarios colocados en los últimos días es todavía bajo y hay espacio de maniobra para emplear este instrumento. Se tienen encajes en dólares elevados y también la capacidad de hacer operaciones monetarias a plazo.

Debido al coronavirus, las predicciones acerca del crecimiento económico mundial al 2020 están siendo revisadas a la baja, con una reducción del PBI de 2.9 % a 2.4 %. Cuanto más dure y más intenso sea este brote, el crecimiento global podría reducirse a 1.5 %, en la medida que las fábricas suspendan sus actividades y los trabajadores permanezcan en sus casas para tratar de contener el virus. Según los pronósticos para el 2020, China crecería a menos del 5 %; Estados Unidos por debajo del 2 %; el Reino Unido, los países de la eurozona y Japón, a menos del 1 %. Según la BBC, el costo global podría llegar a los US$ 200 700 millones, si todos los países se ven expuestos a las consecuencias de la pandemia.

Lamentablemente el panorama económico en el Perú y la región no es nada alentador. Si antes de la pandemia a los economistas les preocupaba que hubiera un crecimiento menor al 2.5%, en estos momentos ya se augura que el crecimiento va a ser negativo. La moraleja de esta triste historia que parece repetitiva en el país es la repetición de los mismos errores, de no aprovechar las oportunidades cuando se presentan. Hemos tenido un largo periodo de vacas gordas cuya leche no hemos sabido gastar ni invertir, ahora esos ahorros del periodo de bonanza nos están sirviendo para para paliar la emergencia. La pregunta es ¿y cuando estos fondos se agoten, ¿qué tendremos para invertir en gasto para propiciar la reactivación del mercado? Como lo dijo Juan Carlos Hurtado Miller, al anunciar el primer paquetazo de Alberto Fujimori: “que Dios nos ayude”, una vez más. Hasta la próxima mis amigos de Primera.

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