CHANCHO MUERTO

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Estado podría embargar empresas de Rafael López Aliaga por deuda de 33 millones de soles

Bajo la lupa Perú Monasterio Hotel y Hotel Machu Picchu, así como trenes de Perú Rail.

‘¡No es amor al chancho sino a los chicarrones!’.

Esto fue lo que le gritó en la primera quincena de mayo una vecina piurana al presidente de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, en medio de la voluntariosa campaña que había iniciado en favor de Keiko Fujimori y en contra de Pedro Castillo. 

El ‘Porky’ de la política peruana- como se había autodenominado el empresario ultraderechista unas semanas antes- viajó a Piura el 11 de mayo para hacer campaña en favor de Keiko Fujimori, a quien había criticado unos días antes por haber recibido dinero de Odebrecht.

Unos días antes, el sábado 8 de mayo, López Aliaga invocó la muerte del entonces candidato de Perú Libre, Pedro Castillo, en el curso de un mitin en el que dijo lo siguiente:

‘Viva el Perú, viva la democracia, muerte al comunismo, muerte a Cerrón y a Castillo. No puede pasar eso acá’.

Hasta ese momento se pensaba que las actitudes beligerantes de Rafael López Aliaga obedecían a una suerte de fanatismo religioso que había trasvasado el terreno político… pero había más.

Ahora se sabe que- hablando en criollo- el apego que le inspiró de pronto Keiko Fujimori no tenía mucho que ver con sus aprecios políticos, sino más bien con sus intereses empresariales.

La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) había puesto bajo la lupa a 7 de sus empresas: Perú Hotel Monasterio, Peruval, Perú Holding de Turismo, Marsano Palace, Perú Hotel Machu Picchu, Peruval Inmobiliaria y Perú Hotel.

La suma de las deudas coactivas de las 7 empresas vinculadas a López Aliaga alcanza los 33 ‘091,914 soles, según el Registro de Omisos y Deuda Tributaria Exigible de la Sunat.

Este monto global incluye una deuda tributaria coactiva de Perú Hotel Monasterio, la empresa que fue constituida el 20 de septiembre de 1997 por los socios Rafael López Aliaga y Lorenzo Sousa Debarbieri, y que asciende a 4.5 millones de soles por el periodo del 2002 al 2007.

En diciembre de 2020- antes de que empiece la pandemia- la población de Machu Picchu Pueblo paralizó contra PeruRail e Incarail, la otra operadora de la vía, para que rebajen los precios de los pasajes a los peruanos.

PeruRail propuso dar 300 cupos a nacionales en un tren turístico a 120 soles ida y vuelta, mientras que Incarail planteó 40 dólares ida y vuelta hasta un máximo de 100 asientos. Al final no hubo acuerdo y el fantasma de conflicto camina sobre los rieles.

1 Comentario

  1. Este si es miserable conchudo, que no paga sus impuestos, hasta cuando los ricos y poderosos pagan su impuestos y la SUNAT, clausura sus negocios como a la pequeña tienda de abarrotes de las personas pobrez, comun y corriente

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