EL ÚLTIMO GABINETE

0
294

 

Todoo hace predecir que este será el último gabinete del gobierno del presidente Martín Vizcarra. Al parecer Pedro Cateriano ha sido el elegido como la piedra angular para apuntalar un gobierno que debe resistir hasta la llegada del Bicentenario de la Independencia del Perú. 

Serán doce meses muy largos, arduos y ajetreados, tanto en la arena política, como en las labores como poder ejecutor de las políticas de estado. Sobre todo, en la tarea de enfrentar a la pandemia del covid 19 y al mismo tiempo trabajar en la reactivación de la economía a como dé lugar.

Creo que ni en sus peores pesadillas al presidente Vizcarra se le presentó un escenario de gobierno tan accidentado, desalentador y desolador como el que le ha tocado hacer frente en los últimos meses. El hombre está dando la batalla y su semblante lo refleja, luce más delgado y demacrado, aunque mantiene el ánimo y el talante que el cargo le reclama.

Las zancadillas de la mayoría del Congreso anterior lo desgastaron políticamente hasta el hartazgo, impidiéndole el desarrollo célere de sus intenciones de gobierno. La consecuencia de ello se resumió en una maniobra política pensada y bien jugada que terminó en la disolución del parlamento, la convocatoria a uno nuevo y la elección de este Congreso Complementario conformado en su mayoría por personajes improvisados, oportunistas y debutantes, que a juzgar por los últimos acontecimientos, no tienen la menor idea de lo que han ido a hacer en el Poder Legislativo, pero esto último ya es harina de otro costal, que cerniremos en otra oportunidad.

Volviendo al tema, el gabinete saliente encabezado por Vicente Zeballos, va a pasar a la historia con los galones de haber enfrentado a la pandemia con valentía e improvisación, mal que bien todo lo actuado a la larga le va a servir para jamonearse en una próxima postulación. 

De buena fuente me llegó el dato que la salida de Zeballos, fue un acuerdo íntimo con el presidente, con la intención que recargue baterías y vaya preparando el camino de salida del mandatario. Habría recibido el encargo de ocuparse de los temas legales, que están pendientes y que podrían acarrear futuras investigaciones y posteriores denuncias en el Poder Judicial. Uno de estos casos sería el que atañe a Rossmary Silva Acevedo, quien está casada con Gabriel Díaz Cabello, hermano de la primera dama Maribel Díaz Cabello. Concuñada presidencial bajo sospechosos negocios con el estado.

La que no desperdició la oportunidad para llevar agua para su molino, aprovechando el cambio de gabinete, fue la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien utilizando su cuenta de Twitter escribió: “Era urgente que hubiera cambios. Este nuevo gabinete es una oportunidad para corregir errores. No es momento de detenernos en diferencias políticas. Esperamos que este nuevo equipo tenga éxito, porque de su gestión depende la vida y la economía de todos los peruanos”, frases conciliadoras irreconocibles, más aún si vienen de una tienda política muy dada a los insultos de alto calibre, demostrado en un chat relacionado a la actividad boticaria.

Pero en política no hay casualidades, ni buenas voluntades. Este pronunciamiento tendría la misión de llamar la atención del nuevo premier, pues cabe recordar que el pasado 10 de julio, el fiscal del Equipo Especial Lava Jato, José Domingo Pérez, solicitó al Poder Judicial que advierta a Fujimori Higuchi por el incumplimiento de las restricciones que se le impuso luego de que se ordenara su excarcelación.

Pérez Gómez indicó que se le impuso a la excandidata presidencial la prohibición de comunicarse con sus coimputados, testigos u otros órganos de prueba, sea en forma personal o por intermedio de terceros, no obstante, la excongresista se viene comunicando con Martha Chávez, quien es testigo en este proceso, a quien dirigió una carta el pasado 8 de julio. Al parecer ese tweet es un silbido de ensayo para tantear un acercamiento hacia el jefe del nuevo gabinete en busca de un toma y daca político a futuro.

Lo claro aquí es que el gabinete Cateriano va a ser el encargado de bajar el telón del periodo Vizcarra en el Poder Ejecutivo. El poder es un vicio que despierta al peor enemigo del hombre, que es su propio ego. Son muy pocos los políticos peruanos que no han buscado volver al poder y creo francamente que Martín Vizcarra no será la excepción. Así están las cosas en el Perú. Hasta la próxima semana mis amigos de Primera.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here