CRECIMIENTO ECONÓMICO Y GOBERNABILIDAD CORREN JUNTOS

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Las consecutivas y acertadas sesiones de Consejos de Ministros Descentralizados realizadas por el gobierno de Pedro Castillo, han sido muy importantes para darle voz a los que no tienen voz. A aquellos habitantes y dirigentes del Perú profundo, del Perú olvidado, del Perú de José María Arguedas. Todas esas sangres han hecho escuchar voz directamente al Poder Ejecutivo, que ha oído con atención y tomado nota de sus justos reclamos. El pueblo pide alimentación, servicios de salud, educación, agua, luz, desagüe, carreteras, puentes y líneas de crédito agrícola y sobre todo trabajo, para tener la oportunidad de empezar a vivir dignamente y salir de la extrema pobreza en la que muchos se encuentran. Algo objetivo y real es que para lograr cubrir todas sus demandas se necesita dinero, dinero para invertir y no para gastar. Y este se obtiene a través de la generación de recursos a través de nuestra economía.
Pese a la crisis política generada por los partidos de oposición, el manejo económico del país se mantiene bien enrumbado y firme, prueba de ello, es que, el Ministerio de Economía y Finanzas ha proyectado que la actividad económica peruana habría crecido alrededor de 4 % durante el primer trimestre (enero-febrero-marzo) del presente año. Esa es una buena noticia que hay que destacar.
Estas cifras son prueba de que hay una recuperación en curso. Pues estas estimaciones vienen siendo uno de los crecimientos más altos de la región.
Por ello es vital que continúe la reactivación económica y seguir con una senda de reducción de brechas sociales. Este es el rumbo del gobierno de Pedro Castillo cuyo objetivo es mantener aquello que ha funcionado, pero cambiar aquello que no está dando buenos resultados, sobre todo para las grandes mayorías.
Este Gobierno trabaja en dos estrategias para reducir la brecha de infraestructura: una es la estrategia de gestión para reasignar mejor los presupuestos, y la segunda pasa por trabajar en medidas estructurales que permitan aumentar la recaudación tributaria. Los resultados de ambas requieren tiempo y un ambiente de gobernabilidad predispuesto para poder avanzar con celeridad y de manera acertada. Es por ello el reclamo justo del Ejecutivo para que los dejen trabajar.
Es importante que la población sepa y entienda que para lograr cubrir las necesidades que tanto reclaman urge captar más impuestos, puesto que es de ahí donde el Estado saca los recursos para invertir en satisfacer las necesidades de todos los peruanos.
El Perú es uno de los países que menos recauda en la región, con la mitad de lo que recaudan los países de la La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Por eso vivimos en una situación de recursos limitados, casi persistentemente, y por eso urge afianzar la propuesta de la reforma tributaria.

Es difícil, por no decir imposible, que el gobierno pueda avanzar como desea sin el apoyo del Congreso. Durante el VI Consejo de Ministros Descentralizado que se realizó esta semana en la ciudad de Cusco, se informó que, de todas las medidas y propuestas de decretos legislativos presentadas por el Poder Ejecutivo, el Congreso de la República aprobó solamente el 10 %. Sin legislación, en el Estado, es muy poco lo que se puede hacer, sobre todo para la reasignación de recursos, así de simple.
En este encuentro directo con la población realizado en la ciudad imperial, el vice ministro de Economía, Alex Contreras, explicó que el Gobierno envío un proyecto de ley para reactivar obras públicas paralizadas, con el objetivo de que no exista infraestructura sin utilizar.
“Son casi 12,000 millones de soles en obras que están paradas, y solamente en el Cusco hay 1,500 millones de soles, lo cual no se puede aceptar en un país que tiene una enorme brecha de infraestructura”, ejemplo claro de una obstrucción por falta de celeridad por parte del Legislativo.
Otro aspecto que hay que aclarar, en honor a la verdad, a la cual nos debemos, es que existe y se está enfrentando una crisis internacional, una guerra que ha generado un incremento histórico del precio de los alimentos que está afectando a todo el mundo, pero que en nuestro país se le quiere achacar la culpa de todo ello al actual gobierno, cosa que simplemente no es verdad.
Lo que sí es verdad es que el Fondo Monetario Internacional ha elevado la estimación de la economía peruana, pero con alta inflación. El PBI llegaría a 3,0% este año, pero estaría aún debajo de materializarse en un crecimiento genuino, dado que retrasa la recuperación del empleo según especialistas.
Dicha cifra representa un 0,2% más que lo estimado en enero pasado (2,8%), pero nos deja aún muy por debajo del 4,6% previsto en octubre de 2021, al punto que nos deja al medio de la tabla regional. Por lo que estas estimaciones deben ser una advertencia a las fuerzas políticas a actuar para mejorar la gobernabilidad y recuperar la confianza para alcanzar los niveles óptimos previstos. Ese debe ser el reto y el compromiso de la clase política en general. Hasta la próxima semana mis fieles amigos de Primera.

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